La ex fiscal general de Ecuador y actual embajadora en Argentina, Diana Salazar Méndez, ha presentado oficialmente su obra autobiográfica titulada Diana Salazar: Más allá de la Fiscal. El libro, una entrega de 239 páginas editada por Dinediciones, recopila las memorias de su gestión judicial entre 2019 y 2025, período en el cual lideró investigaciones de gran impacto como los casos Sobornos, Metástasis y Purga.
A través de esta obra, Salazar expone los costos personales de combatir la criminalidad y aborda de forma directa las presiones políticas, amenazas contra su familia y la discriminación que enfrentó debido a sus raíces afroecuatorianas.
El costo personal de fiscalizar al poder
En declaraciones exclusivas ofrecidas a medios nacionales como Revista Vistazo y Mundo Diners, Salazar catalogó el proceso de redacción como una auténtica «catarsis» armada a partir de diez libretas escritas a lápiz que acumuló durante su tiempo en la Fiscalía. El texto devela detalles inéditos de la seguridad extrema que debió adoptar, llegando a contar con una escolta de 40 miembros debido al alto nivel de riesgo por perseguir delitos de «cuello blanco«.
«Los más peligrosos son los delincuentes de cuello blanco… las cárceles están llenas de pobres porque no tienen la capacidad para contratar abogados, mientras que los de cuello blanco hacen de todo para evitar la acción de la justicia», detalla la exfuncionaria en su obra.
Racismo y el «efecto mariposa»
Uno de los componentes centrales de la narrativa es el «efecto mariposa» que marcó la historia de su familia: desde la migración de su abuela materna del Valle del Chota hacia Ibarra en 1947, hasta el traslado de Diana a Quito a los 13 años. El libro expone cómo el racismo estructural intentó desestabilizar su carrera judicial. Salazar recuerda episodios explícitos de menosprecio, como cuando un implicado asumió que ella era la secretaria de una colega rubia o cuando, en plenas diligencias contra la corrupción en el fútbol, intentaron amedrentarla haciendo alusión a que la cocinera de la institución compartía su color de piel.
Una propuesta de revolución cultural
Tras dejar su cargo en mayo de 2025 para asumir funciones diplomáticas en Buenos Aires, Salazar concluye su relato con un llamado a una «revolución cultural» en Ecuador. Su propuesta invita a dejar la polarización para avanzar socialmente, exhortando a que se reconozca el potencial del pueblo afroecuatoriano más allá de los estereotipos folclóricos o deportivos.
La crítica literaria, en palabras de Simón Espinosa Cordero compartidas por la tienda oficial de Dinediciones, describe la obra como un testimonio apasionante de «realismo sangriento» y un texto con una enorme carga ética indispensable para comprender el sistema de justicia del país. (I)

