El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, vinculó públicamente los violentos amotinamientos registrados en los centros penitenciarios del país con la detención de la líder de la Revolución Ciudadana (RC5), Luisa González.
Las declaraciones del secretario de Estado se dieron la tarde del jueves 22 de octubre de 2026, pocas horas después de que se confirmara la detención de la excandidata presidencial dentro del marco de una indagación por presuntas irregularidades financieras, denominada «Caso Laberinto».
A través de sus canales oficiales de comunicación, el ministro Reimberg expuso de forma frontal lo que calificó como una «coincidencia sospechosa»:
«Hoy, justo el día en que fue detenida Luisa González, de la RC5, se registran dos amotinamientos en cárceles del país, con fallecidos. ¿Casualidad? Que cada quien saque sus conclusiones. Lo que sí está claro es que en Ecuador no vamos a permitir que el crimen organizado ni sus aliados políticos desafíen al Estado», expresó.
Con ello, el ministro sugirió una conexión entre el arresto de González y los motines, señalando que las revueltas ocurrieron exactamente el mismo día. El texto completo de sus declaraciones puede consultarse en los documentos de referencia.
Caos simultáneo en el sistema penitenciario
Los incidentes se reportaron de forma paralela en el Centro de Privación de Libertad Cotopaxi N.° 1 y el Centro de Privación Provisional de Libertad Pichincha N.° 1, dejando un saldo de cuatro muertos en cada centro y múltiples heridos. Reimberg advirtió que el Gobierno mantendrá firmeza frente a las acciones del crimen organizado y sus aliados, enfatizando que la ley no se negocia.
Una detención que fragmenta el escenario político
La captura generó reacciones divididas: la bancada oficialista exigió respeto a las investigaciones, mientras que la Revolución Ciudadana denunció una persecución política. El país enfrenta así una etapa de máxima alerta carcelaria y profunda polarización institucional. (I)
