Opinión
Las ollas encantadas
Hernán Pérez Loose
Guayaquil, Ecuador
Guayaquil, Ecuador
Cuando nos llamaban para el juego de romper las ollas encantadas con una venda en los ojos, todos sabíamos que la fiesta estaba por concluir.
Cuando nos llamaban para el juego de romper las ollas encantadas con una venda en los ojos, todos sabíamos que la fiesta estaba por concluir.
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