Piezas de Lam y Botero se quedan sin vender en subasta neoyorquina

"Jugadores de Cartas", de Fernando Botero,

Nueva York.- Piezas de destacados artistas latinoamericanos como Wifredo Lam o Fernando Botero pasaron este viernes desapercibidas en una subasta dedicada a esta región celebrada por Christie’s en Nueva York, donde un importante porcentaje de obras se quedaron sin vender.

Entre ellas, el «Femme Cheval», de Lam, una de las más destacadas que salían a la venta en esta subasta y que había sido valorada por los expertos entre 2,7 y 3,7 millones de dólares, pero que se quedó sin un comprador tras frenarse las pujas en 2,5 millones de dólares y no conseguir sobrepasar el precio mínimo requerido.

De los 85 lotes que salieron a la venta en esta subasta de arte latinoamericano, más de 30 de ellos no encontraron nuevo propietario, entre ellas varias obras de Botero, además de piezas de Lam, Francisco Toledo, Rufino Tamayo, René Portocarrero o Julio Le Parc.

La otra obra que sobresalía en la subasta era el cuadro «Jugadores de Cartas», de Fernando Botero, que estaba valorado entre 1 y 1,5 millones de dólares, y que si se vendió tras alcanzar un precio de martillo de 1,65 millones de dólares, que se elevó a 2,01 millones al sumar tasas e impuestos.

Otras, como la escultura en mármol blanco «Caballo con montura», de Botero, no llegaron al precio que habían estimado los expertos. En el caso de esta pequeña pieza, las pujas subieron hasta los 480.000 dólares y se quedó a las puertas de los 500.000 de precio mínimo calculado por el personal de Christie’s.

Sin embargo, al sumarle tasas e impuestos, el precio final fue de 600.000 dólares.

Tampoco cumplió las expectativas el «Bodegón de naranja y piña» del colombiano, que sólo superó los 400.000 dólares de estimación mínima gracias a las tasas e impuestos, que llevaron el precio final a los 425.000 dólares.

Entre las pocas piezas que sobrepasaron lo que preveían los expertos se encuentra la escultura «Rinocerontes románticos», de Roberto Fabelo, que pese a estar valorada en un precio máximo de 150.000 dólares alcanzó un monto final de 437.500 dólares, triplicando casi la evaluación.

Otro de los pocos afortunados fue el cuadro «Tres meninos brincando», del brasileño Candido Portinari, que se vendió por un precio final de 437.500, duplicando el precio mínimo estimado; el «Encontrar el meditador», de Tomás Sánchez, que con 125.000 dólares superó ampliamente los 80.000 de valor máximo; o el «Femme», de Lam, que llegó hasta los 125.000 dólares, ligeramente por encima de los 120.000 calculados.

Algo más de éxito que las piezas de arte moderno tuvieron las antigüedades, como el óleo anónimo «Nuestra Señora de los Desamparados», del siglo XVIII y de casi 1,90 metros de altura, que fue vendido por 125.000 dólares, pese a que el precio máximo que los expertos habían estimado era de 20.000 dólares.

De los 16 lotes de antigüedades latinoamericanas que salieron a subasta sólo dos se quedaron sin vender. EFE

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