La mayoría de latinoamericanos han retrasado procedicientos médicos por la pandemia

Personal médico ingresa a un paciente al nuevo hospital de cuidados intensivos para atender la pandemia COVID-19 el 25 de junio de 2020, en San Salvador (El Salvador). EFE/Rodigo Sura/Archivo

Siete de cada diez latinoamericanos decidieron retrasar o cancelar servicios de atención médica para ellos o miembros de su familia por la pandemia, según un sondeo regional en el que se advierte del impacto secundario de la COVID-19 y la urgencia de medidas para reducir el temor de los pacientes.

«Un 70 % es un número muy alto. Aunque es comprensible por la gravedad de la pandemia, sabemos que no es sostenible y que puede generar otros problemas graves de salud», dijo a Efe el médico brasileño Silvio Junqueira, quien presentó los resultados de un sondeo realizado por la consultora Ipsos a 2.200 pacientes en cinco naciones de la región (Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México).

Ese retraso «puede tener graves implicaciones como el empeoramiento de la salud y más gastos de recursos, porque la persona llegará más grave a las emergencias y a los hospitales y habrá un aumento en mortalidad», advirtió Junqueira, quien dio a conocer el sondeo durante el panel «Tu salud no puede esperar», organizado por Johnson & Johnson Medical Devices, promotor de la encuesta.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la pandemia redujo drásticamente la asistencia a los centros de salud debido a las cuarentenas, el temor a la infección por el nuevo coronavirus y las interrupciones de los servicios de salud.

Datos del organismo indican que para agosto una cuarta parte de los países de Latinoamérica y el Caribe había suspendido en algún momento las campañas de vacunación de rutina y en 27 países se detuvo la mitad de los programas de diabetes e hipertensión en atención primaria, mientras las visitas relacionadas con el embarazo se redujeron en un 40 %.

Por países, entre los incluidos en el sondeo de J&J, Chile muestra el mayor porcentaje de cancelación o aplazamiento de servicios, con un 82 %, seguido de Argentina (80 %), Colombia (77 %), México (72 %) y Brasil (64 %), lo que el especialista brasileño vinculó también al nivel de restricciones y medidas tomadas en cada territorio para frenar la expansión del coronavirus.

Los servicios más retrasados o cancelados en la región latinoamericana han sido la atención dental y oftalmológicos, con un 48 %; los chequeos preventivos o a niños sanos (27 %); y otros tratamientos, entre ellos los oncológicos, y los procedimientos que no son de emergencia (23 %).

También la vacunación, con un 17 % de aplazamiento o cancelación, los chequeos del corazón (14 %) y las cirugías ortopédicas, incluidas las de cadera (9 %), se han visto afectados, según la encuesta realizada entre el 29 septiembre y el 7 de octubre.

Mientras Latinoamérica se mantiene bajo una fuerte presión de la pandemia, con cerca de 12 millones de contagiados y casi 420.000 muertes, expertos reunidos en el panel virtual, como el médico Rubén Torres, rector de la universidad Isalud de Argentina y quien fue representante de la OPS en Chile, insistieron en fortalecer las estrategias que garanticen la bioseguridad en los servicios y dinamicen la comunicación y la confianza con el paciente.

En esa línea, Sebastián Reyes, gerente general de Red Salud, el mayor prestador hospitalario de Chile, explicó que, aunque al inicio de la pandemia el enorme desafío fue optimizar la capacidad de camas, ahora se han enfocado en hacer que los pacientes retomen con confianza los servicios, implementando centros libres de covid, protocolos estrictos y acciones comunicativas.

Por su parte, Gustavo Morales, presidente de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), que agrupa al gremio de aseguradores del país, advirtió que es urgente afinar y corregir el «mensaje público» porque, por un lado, se apoya «que es seguro ir al médico con las medidas de bioseguridad implementadas» pero, por otro, para algunas autoridades «sigue siendo deseable que la gente no vaya a las clínicas y hospitales».

En el marco del panel fue presentado el centro de recursos «Mi salud no puede esperar», diseñado para ayudar «a los pacientes a obtener la información que necesitan para buscar la atención médica y recuperar la confianza de priorizar su salud», explicó Luly de Samper, vicepresidenta internacional de J&J Medical Devices LATAM. EFE (I)

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