El presidente del Consejo de la Judicatura, Mario Godoy, ha precisado, en el Pleno de la Asamblea Nacional, que él pidió una investigación a la Fiscalía en contra del entonces director de la Judicatura de Pichincha, Henry Gaibor, acusado de presionar al juez Carlos Serrano para que vote a favor de un ciudadano serbio condenado por lavado de activos vinculados al narcotráfico.
Godoy ha puesto distancia con Gaibor. Argumenta que sus actos personales no tienen relación con la Judicatura. Y ha sugerido que el juez Serrano se había coludido con el juez Christian Fierro para favorecer al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, acusado por el Gobierno del presidente Daniel Noboa de delitos relacionados con el tráfico de combustibles.
Dijo que él y su esposa, Dolores Vintimilla, han sido «lapidados inmisericordemente». Ha negado que su mujer haya defendido al narcotraficante serbio Jezdimir Srdan en ningún proceso penal. Y ha agregado que evaluará la “recomendación” del presidente Daniel Noboa para que renuncie a la presidencia del Consejo de la Judicatura (CJ).
Y pidió al presidente de la Asamblea Nacional, Nils Olsen, que, en el marco del juicio político que el coreíso ha planteado en su contra, se le permita comparecer en la Comisión de Fiscalización para defender su honor. “Aquí estoy, no he huído”, dijo.
Godoy y Venezuela
La sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional, convocada para que el presidente de la Judicatura, Mario Godoy comparezca ante el Pleno y responda a las acusaciones en su contra fue desviada inicialmente al tema de la crisis venezolana tras la incursión armada de los Estados Unidos y la captura del presidente Nicolás Maduro.
Durante las dos primeras horas de la sesión, los asambleístas del Gobierno no habían mencionado en sus discursos ni una sola vez a Mario Godoy.
Antes de que empiece la sesión, el legislador Andrés Castillo, de ADN, precisó que se escuchará la comparecencia de Godoy, pero indicó que «no adelantará criterios al respecto» y aseguró que «esto no será un saludo a la bandera pero que tampoco se tomará una decisión apresurada», indicó.
Poco después se dio un cambio del orden del día con 78 votos afirmativos para apoyar la intervención de Estados Unidos en Venezuela. La propuesta fue aceptada con 78 votos.


