Maduro dice ser inocente y se declara «prisionero de guerra»

Fotografía de un dibujo realizado por la artista Jane Rosenberg donde aparece el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (i), junto a su esposa,, Cilia Flores (d), compareciendo ante un tribunal federal este lunes, en Nueva York (EE.UU.). Maduro se declaró con voz serena como "un hombre inocente" de los cargos de narcotráfico que la Administración de Donald Trump utilizó para justificar su captura y traslado a EE.UU., y dijo ser un "prisionero de guerra" ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York durante su primera comparecencia. EFE/ Jane Rosenberg

El líder venezolano, Nicolás Maduro, se declaró este lunes con voz serena como «un hombre inocente» de los cargos de narcotráfico con los que la Administración de Donald Trump justifica su captura y traslado a EE.UU., y dijo ser un «prisionero de guerra» ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York durante su primera comparecencia.

Maduro entró a la corte con una ligera cojera y vestido con la ropa de un preso: zapatos naranja, pantalones caqui y una camiseta de manga corta azul marino sobre otra de color naranja.

Le siguió su esposa, Cilia Flores, quien llevaba el mismo atuendo.

Para el proceso, se le quitaron las esposas y durante la audiencia, de menos de una hora, Maduro se puso los auriculares para escuchar la traducción en español del juez, los fiscales y sus abogados.

Durante todo el proceso tomó notas, algunas hasta las pasó a los abogados de su esposa, e incluso le pidió al juez poder conservar sus anotaciones, derecho que se le concedió.

Las declaraciones de Maduro

La primera vez que el mandatario de Venezuela tomó la palabra fue cuando el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, le preguntó si era Nicolás Maduro, a lo que el político, además de confirmar su nombre, dijo en español que había sido «capturado» de su hogar durante una «intervención militar» y que se consideraba un «prisionero de guerra».

«Habrá tiempo y lugar para ver todo eso. (Ahora) solo queremos saber si es Nicolás Maduro», le interrumpió Hellerstein, quien dijo que su deber como juez en este proceso era asegurar que se diera «un juicio justo».

La acusación formal, hecha pública el sábado y que revisa la original de 2020, imputa a Maduro los delitos de conspiración para cometer narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, entre otros cargos.

Por su parte, Flores está acusada por presuntamente participar en la conspiración para el tráfico de cocaína.

Estos cargos conllevan severas penas de prisión en caso de que los acusados ​​sean declarados culpables.

«No culpables»

Hoy ambos se declararon «no culpables».

Maduro dijo ser «un hombre inocente» y reiteró ser el presidente de Venezuela, mientras que su esposa se declaró «completamente inocente».

Ambos pidieron una «visita consular» y, a través de sus abogados, indicaron que tenían problemas de salud que requieren atención médica, sobre todo Flores, quien tendría lesiones más graves en las costillas y apareció con unos vendajes en la frente, pero no se dieron detalles concretos.

La próxima audiencia

Hellerstein anotó que volverá a ver a todas las partes el 17 de marzo para la próxima audiencia.

No obstante, el abogado de Maduro, Barry Pollack, planteó en la audiencia de este lunes «dudas sobre la legalidad» del proceso.

Argumentó que su cliente, al ser «jefe de un Estado soberano», tiene «derecho a los privilegios» correspondientes y defendió que existen dudas sobre la legalidad de su «secuestro por parte de militares» y que se presentarían «numerosos» documentos previos al juicio para abordar esas cuestiones.

Atención mediática

La figura de Maduro atrajo la atención de periodistas de todo el mundo, pero también de decenas de venezolanos y cubanos asentados en Nueva York.

«Queremos ver historia con nuestros propios ojos», cuenta a EFE Nelia, una venezolana que vino a visitar a Nueva York a su hija, Cristina, una abogada de inmigración.

Ambas esperaron horas en los pasillos recubiertos de mármol del tribunal del Distrito Sur de Nueva York para ver la primera audiencia de Maduro.

Frente al tribunal hubo dos grupos reducidos de manifestantes: uno formado por venezolanos celebrando la captura y otro grupo, mayormente de estadounidenses, contra la intervención militar de la Administración Trump. EFE (I)

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