La actriz y modelo británica Liz Hurley acusó este jueves a Associated Newspapers Limited (ANL), editora de ‘Daily Mail’ y ‘Mail on Sunday’, de robar su historial médico cuando estaba embarazada de su único hijo, Damian, quien la acompañó a testificar ante el Tribunal Superior de Londres.
Hurley se emocionó en varias ocasiones al declarar ante el juez Matthew Nicklin en su demanda contra ANL, que presentó en 2022 junto a otros seis denunciantes, entre ellos el príncipe Enrique y el cantante Elton John.
La actriz dijo que se sintió «destrozada» al enterarse en 2020 de que el ‘Mail’ había interceptado no solo sus mensajes de voz sino también las líneas telefónicas fijas de su casa.
«Existe una enorme diferencia -ambas indefendibles- entre que alguien intercepte un buzón de voz y que alguien escuche cada una de tus llamadas telefónicas y oculte una grabadora, conectándola al cable de (la compañía) BT de tu casa para grabar tus conversaciones en directo», afirmó en su testimonio escrito.
Hurley demanda a ANL por obtener con medios ilícitos información privada que se utilizó en 15 artículos publicados entre 2002 y 2011, cinco de los cuales, de 2002, trataban sobre su hijo y la paternidad de este. Uno de ellos fue publicado solo un día después de que naciera.
Uno de los artículos cuestionados se hizo eco precisamente de una prueba de ADN que revelaba que el estadounidense Stephen Bing era el padre del bebé.
«Miro hacia atrás y no sé muy bien cómo sobreviví a todo aquello, primero embarazada y esperando a Damian como madre soltera. No busco compasión. Busco únicamente rendición de cuentas», manifestó.
El abogado de la empresa, Antony White, señaló por su parte que, al igual que en el caso del resto de demandantes, las acusaciones de la actriz «no están respaldadas por pruebas» y, según su punto de vista, se presentaron fuera de plazo.
White añadió que los periodistas del grupo han ofrecido «un relato convincente de un patrón de obtención legítima de información» en relación con los más de 50 artículos» que centran este proceso, y eso incluye fuentes procedentes de los «porosos» círculos sociales de los amigos de estas personalidades.
El juicio, que empezó el pasado lunes y en el que el príncipe Enrique declaró el miércoles, durará hasta marzo, tras lo cual se prevé que el magistrado emita su dictamen por escrito. EFE (I)
