Los agentes de seguridad de los transportes públicos de París y de la empresa nacional de ferrocarriles SNCF irán equipados con pistolas eléctricas en los próximos días, una iniciativa experimental que el ministro de Transportes, Philippe Tabarot, quiere generalizar.
«Una respuesta proporcionada con este tipo de pistolas puede ser una buena respuesta para combatir la delincuencia en los transportes públicos», indicó este jueves Tabarot en la televisión TF1.
En un primer momento solo el 10 % de los agentes llevarán este tipo de armas que produce una descarga eléctrica, lo que concierne a unos 300 o 400 de ellos, agregó el ministro, que aseguró que el número irá en aumento si el experimento, que durará tres años, resulta concluyente.
La medida, incluida este jueves en el Boletín Oficial, permitirá que de forma inmediata los agentes de seguridad reciban una formación para usar las pistolas eléctricas, para que puedan ser desplegadas «en los próximos días».
Esta iniciativa, que ya se aplica en otros países como Bélgica y Reino Unido, persigue dotar a esos agentes de respuestas frente a ataques determinados, como los que se efectúan con armas blancas.
Tabarot indicó que se constatan unos 100.000 actos de delincuencia en los transportes públicos al año y este tipo de iniciativas persigue que «las fuerzas del orden puedan protegerse mejor y puedan proteger a los usuarios». EFE (I)
