Escudo selectivo

Fotografía difundida en la cuenta en X @DanielNoboaOk del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de Noboa (d) y su homólogo de EE.UU., Donald Trump (4-d), en la foto de familia en la cumbre 'Escudo de las Américas' este sábado, en Miami (Fl, EE.UU.). EFE/ @DanielNoboaOk

Alberto Molina Flores

Guayaquil, Ecuador

Uno de los intentos de cohesionar a todos los países de América para hacer frente a las amenazas de agresión externa fue el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un pacto de defensa mutua firmado en 1947. “…El artículo 3.1. señala, en caso de “(…) un ataque armado por cualquier Estado contra un País Americano, será considerado como un ataque contra todos los Países Americanos, (…)”.

Este tratado dejó en evidencia qué intereses primaban en la Guerra de las Malvinas (1982); el Reino Unido atacó a Argentina y no hubo una respuesta solidaria de los Estados miembros. Estados Unidos apoyó al agresor.

En 2008 surgió otra tentativa con afanes de unidad: la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), sus mentores de tinte izquierdista, especialmente los gobiernos de Venezuela y Brasil, querían una organización sin injerencia de Estados Unidos, una especie de OEA sudamericana. Sus 12 miembros: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, establecieron como objetivo combatir las amenazas del narcotráfico, el crimen organizado, la inmigración ilegal y el terrorismo.

En el mismo año, 12 ministros de Defensa, aprobaron la creación del Consejo de Defensa Suramericano, organismo de consulta, cooperación y coordinación en materia de Defensa, una especie de Junta Interamericana de Defensa (JIA); igualmente, en 2009, se conformó el Consejo Suramericano de Lucha contra el Narcotráfico.

Otra iniciativa fue la creación en 2011 del Centro Suramericano de Estudios Estratégicos de la Defensa, algo parecido al Colegio Interamericano de Defensa (CID). Ecuador recomendó la creación de la Escuela Sudamericana de Defensa que fue aprobada en febrero de 2014, con la clara intención de sustituir a la Escuela de las Américas. Todas estas iniciativas contenían más promesas que realidades.

En UNASUR, más que un verdadero impulso integrador, primaron los intereses ideológicos de la mayoría de sus componentes, lo que propició en 2018 el desbande de gran parte de sus miembros y prácticamente la desintegración de la organización.

La Alianza Bolivariana de los pueblos de América (ALBA), organización ideada y subvencionada por Hugo Chávez, fue creada en 2004 por Cuba y Venezuela; más tarde devenida en el Grupo de Puebla, cuyos miembros son antiguos autócratas que añoran volver al poder para sojuzgar a sus pueblos. Su hobby es conspirar.

Vivimos tiempos difíciles en nuestro país y en la región, sufrimos un criminal ataque de mafias internacionales del narcotráfico, terrorismo, minería ilegal, tráfico de armas y de personas, lavado de activos, etc. en una guerra asimétrica demencial. Para hacerle frente a estas amenazas el presidente de los Estados Unidos convocó a 12 gobernantes de América Latina y el Caribe, afines ideológicamente, a una cumbre denominada “Escudo de las Américas” que busca reforzar la cooperación regional, con un enfoque militar, en seguridad, migración y combate al narcotráfico.

Previo a la Cumbre convocada por el presidente Donald Trump, se reunieron 20 ministros de Defensa y Seguridad. El planteamiento del Ecuador fue fortalecer la cooperación en tres frentes claves: el intercambio de inteligencia y la interoperabilidad entre fuerzas de seguridad; la modernización del control fronterizo y portuario con tecnología avanzada; y la consolidación de mecanismos de apoyo sostenido que permitan fortalecer las capacidades institucionales frente a estas amenazas.

Para nuestro país, el problema va más allá de la oportunidad de reforzar la cooperación de Estados Unidos, con un enfoque militar, si persiste la demanda de estupefacientes. Se calcula que en Estados Unidos hay alrededor de 30 millones de consumidores de 12 años en adelante, el más elevado del mundo, con un gasto de entre 120 y 145 mil millones de dólares cada año. Este gasto se concentra en cuatro sustancias principales: marihuana, cocaína, heroína y metanfetamina.

El mercado de drogas europeo mueve al año más de 11.600 millones de euros, supera los seis millones de consumidores. La pregunta clave es ¿si “El Escudo de las Américas” per se resolverá los angustiantes problemas de nuestro país y de América Latina y del Caribe?

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