Ucrania centra sus ataques de largo alcance en puertos rusos y en las infraestructuras de exportación de petróleo, en un intento de limitar el efecto del alza de los precios mundiales del combustible en la capacidad de Rusia para financiar su invasión.
Dos puertos rusos clave en el mar Báltico, Primorsk y Ust-Luga, que aportan en conjunto hasta el 50% de las exportaciones marítimas de crudo ruso, han sido blanco de los ataques intensificados de Ucrania.
Los puertos, situados a unos 900 km de Ucrania, fueron atacados por segunda y tercera vez respectivamente esta semana, en la noche del jueves al viernes, según el coronel Andri Kovalenko, jefe del Centro de Lucha contra la Desinformación del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, y otras fuentes.
Contrarrestar el impacto de la guerra de Irán
Los ataques de largo alcance en territorio ruso tienen como objetivo incitar a Rusia a considerar negociaciones genuinas, declaró a EFE Oleksi Melnik, analista de seguridad internacional del Centro Razumkov.
Minimizar la capacidad de Rusia para exportar petróleo es una parte crucial de este enfoque, especialmente después de que Estados Unidos relajara temporalmente las sanciones a las ventas de petróleo ruso debido a las interrupciones en el estrecho de Ormuz relacionadas con el conflicto con Irán.
Según el Instituto KSE, el repentino aumento de los precios mundiales del combustible podría impulsar significativamente la economía rusa después de que sus ingresos petroleros se redujeran a la mitad en los dos primeros meses de 2026 y las finanzas estatales se vieran sometidas a una presión cada vez mayor.
Según el escenario menos optimista para Ucrania, Rusia podría obtener hasta 252.000 millones de dólares en ingresos adicionales en 2026, incluidos 151.000 millones de dólares de ingresos presupuestarios adicionales.
“Obviamente, para Putin, la situación parece estar mejorando”, declaró Oleksandr Leonov, director ejecutivo del Centro Penta de Investigación Política, al canal Freedom TV.
Ucrania no ha detenido por completo sus ataques contra las refinerías de petróleo y atacó el jueves la tercera más grande, en Kirishi, pero estos ataques afectan principalmente la disponibilidad de combustible dentro de Rusia.
Centrarse en atacar la capacidad de exportación de petróleo puede resultar más perjudicial para Rusia, ya que afecta directamente a sus ingresos, sugiere el experto en energía Volodimir Omelchenko en un análisis para el Centro Razumkov.
Además de los puertos, Ucrania también podría atacar las estaciones de bombeo que transportan petróleo a través del territorio ruso hasta las instalaciones de exportaciones, sugiere Omelchenko.
Desafíos y posible impacto
Según el analista Melnik, la capacidad de los drones ucranianos para infligir daños está aumentando, pero sigue siendo menor que la de los misiles, capaces de transportar diez veces más explosivos.
Sin embargo, dada la reticencia de sus socios a proporcionar misiles como los Tomahawk estadounidenses y el tiempo necesario para desarrollar sus propias armas, Ucrania sigue dependiendo de los drones que produce conjuntamente con socios extranjeros.
Andri Klimenko, del Instituto de Investigación del Mar Negro, advierte que no hay que dar por ciertas las estimaciones que indican que las exportaciones de crudo ruso ya han caído hasta un 40%, y subraya que Ucrania tendrá que mantener los ataques para conseguir resultados duraderos.
Según el análisis de datos oficiales realizado por Radio Svoboda, Ucrania lanzó más drones diariamente que Rusia en nueve de los diez días entre el 15 y el 25 de marzo.
Sin embargo, el presidente Volodimir Zelenski advirtió el jueves que los retrasos en la concesión del préstamo de 90.000 millones de euros por parte de la UE podrían limitar la producción de drones de largo alcance.
El daño limitado causado por los drones también podría significar que Rusia es capaz de reparar los daños, especialmente si los grandes compradores de petróleo, como China e India, la ayudan activamente, señaló Ivan Us, economista del centro analítico ”Ucrania Unida” para el canal Freedom TV.
Sin embargo, los analistas señalan que los gastos adicionales a causa de los ataques podrían implicar que Rusia dispusiera de menos fondos para mantener una guerra intensa. Cualquier retraso en las exportaciones de petróleo, también vinculado a la amenaza que representan los drones marítimos ucranianos para los petroleros, convierte a Rusia en un proveedor menos fiable para sus clientes, lo que podría obligarlos a buscar alternativas.
Junto con los esfuerzos europeos contra los petroleros rusos, que se han intensificado en las últimas semanas, estas acciones podrían mermar la capacidad de Rusia para transportar petróleo y contrarrestar parcialmente las ganancias derivadas del aumento de los precios del combustible. EFE (I)
