El primer día de Mishel Mancheno como presidenta de la Asamblea Nacional, ésta aprobó este 9 de junio la denuncia del Tratado Constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (Sucre), mecanismo diseñado, a priori, para impulsar el comercio entre los países de América Latina y para reducir la dependencia del dólar. Este sistema fue parte de los gobiernos denominados del Socialismo del Siglo XXI y fue parte del acuerdo del ALBA.
Los votos para aprobar la moción se dio gracias a ADN, al Partido Social Cristiano e independientes. Únicamente el correísmo votó en contra. Es decir, la moción de aprobó con 86 votos.
Antes dde la votación, la Comisión de Relaciones Internacionales y Movilidad Humana elaboró un informe que sugería aprobar la denuncia contra el Sucre. Su presidenta, Lucía Jaramillo, dijo que, según el informe técnico del Banco Central del Ecuador, desde 2019 el SUCRE no ha registrado operaciones relevantes.
En consecuencia, se concluye que mantener la membresía en un tratado cuyo objeto es materialmente inexistente carece de sustento técnico y jurídico. Además, conforme al derecho internacional de los tratados, la imposibilidad sobrevenida y permanente de cumplir su objeto, cuando no es atribuible exclusivamente a una de las partes, constituye una causal válida para la terminación del vínculo convencional.
Durante el debate intervinieron ocho asambleístas. La mayoría respaldó la denuncia del tratado, argumentando que las operaciones irregulares detectadas justifican la salida del país de este mecanismo. No obstante, también se expuso una posición favorable a la permanencia en el sistema, al considerarlo una herramienta para facilitar las transacciones comerciales internacionales. (I)
