El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cargó este viernes contra el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, por el recrudecimiento del conflicto comercial bilateral, durante la presentación de los datos preliminares de la deforestación en la Amazonía.
Pese a las últimas tensiones con Estados Unidos, Lula separó en su discurso la figura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y reveló que la relación con su homólogo estadounidense es de «mucho respeto».
En ese sentido, citó una charla reciente en la que le insistió en que, como presidentes las dos mayores democracias del continente, deben «transmitir al mundo una cierta armonía» en lugar de basarse en «desinformaciones».
Sin embargo, Lula apuntó sus críticas hacia el Departamento de Estado. «Pero él (Trump) tiene a un ciudadano al que no le gusta Brasil, que no le gusta América Latina, y que es un bolsonarista: el secretario de Estado, Marco Rubio», manifestó.
Según el mandatario progresista, Rubio «es un antilatinoamericano, o un latinoamericano frustrado. (…) Es un descendiente de cubanos de Miami, entonces odia a Cuba, odia a Colombia, odia a Brasil, y hace las cosas de forma diferente a lo que nosotros conversamos con Trump».
Durante un acto en el que el Gobierno brasileño celebró una reducción del 37 % en las alertas de deforestación en la Amazonía para el período 2025-2026, el mandatario dijo que el argumento de la tarifa «no es verdadero, otra vez» y que duda que exista «en el mundo» un país que se tome más en serio la cuestión climática que Brasil.
«Nadie, ni los Estados Unidos, toma en serio la cuestión climática como Brasil. Nadie. Ya lo vi a él (Trump) en la ONU diciendo que no cree en la cuestión climática y que es todo mentira», expresó Lula.
Estados Unidos impuso desde el 22 de julio un arancel adicional del 25 % sobre gran parte de las importaciones procedentes de Brasil como sanción por diferentes prácticas comerciales desleales brasileñas que afectan sus exportaciones hacia el país suramericano.
Entre esas prácticas citó el sistema electrónico de pagos automáticos (PIX), la aplicación de las normas para combatir la corrupción, las leyes de protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado de etanol y la supuesta tolerancia a la deforestación ilegal.
No obstante, Trump ha eximido del castigo a unos 2.100 productos brasileños, como la carne, algunos pescados, café, petróleo, tierras raras y obras de arte, fundamentales para evitar impactos en su mercado doméstico.
En ese sentido, el mandatario brasileño lamentó este viernes haberse enterado del nuevo «tarifazo» por la prensa y afirmó que enviará a Trump los gráficos que demuestran la caída récord de la deforestación en la Amazonía para desmentir las justificaciones ambientales del arancel. EFE (I)
