“Loser” de Tame Impala revive con fuerza en 2026 gracias a Spider-Man

Kevin Parker, el líder del grupo Tame Impala, en concierto, en una foto de 2022.

La canción “Loser”, del proyecto australiano Tame Impala, vive un segundo aire inesperado este agosto de 2026. Aunque se publicó el 3 de septiembre de 2025 como segundo single del álbum Deadbeat, su inclusión en la película Spider-Man: Brand New Day la ha catapultado de nuevo a las listas y a las conversaciones. Tras un debut discreto (alrededor del puesto 91 en el Billboard Hot 100 y 79 en el Reino Unido), la exposición en el cine la ha devuelto a los top 50 de varios países, impulsando streams y búsquedas. El tema suena en una escena clave en la que Peter Parker sigue a Ned hasta el apartamento que comparte con MJ, y el contraste entre la melancolía de la canción y el tono del filme ha conectado con una audiencia masiva.

“Loser” es una pieza de indie pop con groove funk y toques psicodélicos que dura poco más de tres minutos y medio. Kevin Parker, la mente detrás de Tame Impala, la escribió y produjo casi en solitario. La letra es una confesión cruda sobre el sabotaje emocional: el narrador admite haber perdido la compostura, intentado arreglar las cosas y terminado empeorándolas. Frases como “I’m a loser, babe / Do you wanna tear my heart out?” o “I’m a tragedy / Tryin’ to figure this whole mess out” combinan autocrítica con un estribillo pegajoso. El puente final, más introspectivo, habla de deambular solo por las calles nocturnas y reconocer que la otra persona es “badly needed”. Parker ha reconocido la influencia del músico turco Barış Manço (a quien llama “el Todd Rundgren turco”) y de la psicodelia y el disco de los años 70 de Turquía, que escuchó intensamente durante la gestación del disco.

El videoclip, dirigido por Sam Kristofski, refuerza el tono de derrota y desubicación. Protagonizado por Joe Keery (Steve Harrington en Stranger Things y músico bajo el nombre Djo), muestra a un personaje abandonado por su pareja que vaga por Los Ángeles, compra en una tienda de conveniencia y acaba sentado en la acera. Hay un cameo de Beck, guiño explícito a su clásico “Loser” de 1993, y un instante en el que Parker aparece brevemente sustituyendo a Keery. El resultado es visualmente cercano y narrativo, sin grandes efectos, lo que ha facilitado su viralización en redes.

Deadbeat, quinto álbum de estudio de Tame Impala y primero con Columbia Records, se publicó el 17 de octubre de 2025. Marcó un giro hacia sonidos más cercanos al club y a la cultura “bush doof” australiana, aunque “Loser” se mantiene más introspectiva y funky que el single anterior, “End of Summer”. La canción fue nominada a Song of the Year en los APRA Music Awards de 2026 y ha acumulado cientos de millones de reproducciones entre su lanzamiento original y el nuevo impulso cinematográfico.

Tame Impala no es una banda al uso. Es el proyecto del multiinstrumentista, cantante, compositor y productor australiano Kevin Parker, nacido en 1986. En el estudio, Parker se encarga de casi todo: escribe, graba, toca la mayoría de los instrumentos y produce. En directo se rodea de músicos habituales como Dominic Simper, Jay Watson, Cam Avery y Julien Barbagallo. Surgido en Perth a finales de los 2000, pasó del rock psicodélico de Innerspeaker (2010) y Lonerism (2012) al pop sintético y funk de Currents (2015) —el disco que lo hizo masivo con temas como “The Less I Know the Better”— y a las exploraciones más electrónicas de The Slow Rush (2020). Deadbeat continúa esa evolución con un tono confesional y una producción todavía más directa. Parker ha colaborado con Dua Lipa, The Weeknd, Lady Gaga o Travis Scott, pero Tame Impala sigue siendo su espacio más personal: un laboratorio de sonidos etéreos, falsetes flotantes y letras que exploran la ansiedad, el arrepentimiento y la sensación de no tener la vida bajo control.

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