La Universidad Espíritu Santo, realizó el encuentro El Niño: del riesgo a la acción, un espacio creado para acercar información y práctica a la comunidad frente a escenarios de lluvias intensas y posibles efectos asociados al fenómeno de El Niño. La jornada partió de una idea central, prepararse no depende de un solo actor, sino de una responsabilidad compartida entre ciudadanía, empresas, academia y autoridades.
El evento abordó la prevención desde distintas perspectivas, entre ellas: infraestructura, agua y saneamiento, salud pública, ambiente y comunicación ciudadana. A través de charlas magistrales y un panel de especialistas, se discutieron acciones concretas para reducir la vulnerabilidad antes de una emergencia, desde revisar las condiciones de una vivienda hasta mejorar el drenaje comunitario, prevenir riesgos sanitarios y combatir la desinformación durante una crisis.
Más que concentrarse en el riesgo, la jornada buscó trasladar el conocimiento técnico hacia decisiones que puedan aplicarse en la vida cotidiana. “El riesgo no es algo que llega cuando ocurre el evento; es una serie de decisiones que pueden desembocar en un desastre. Por eso, una familia debe conocer por dónde viene el agua, revisar techos y canaletas, y contar con un plan de evacuación con responsables definidos”, explicó Jorge Carrillo, ingeniero civil, especialista en gestión de riesgos y docente UEES.
Desde la mirada de salud pública, Carlos Farhat, médico epidemiólogo y docente UEES, destacó la importancia de la organización colectiva: “La comunidad debe unirse para responder como comunidad. No se trata solo de cuidar nuestra casa, sino de identificar juntos los factores de riesgo, conocer las zonas vulnerables y saber cuándo debemos evacuar o buscar un lugar seguro”.
Como parte del cierre, también se presentó un decálogo con diez acciones prioritarias de preparación ciudadana.
- Limpia techos, canaletas, bajantes y drenajes. Evita obstrucciones.
- Mantén tanques y cisternas bien cerrados. Separa el agua de consumo de la limpieza.
- Vacía, lava o elimina recipientes con agua estancada.
- Incluye agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, botiquín y documentos.
- Mantén una reserva razonable de alimentos y productos básicos. Evita el acaparamiento.
- Lávate las manos, consume agua segura y evita el contacto con aguas de inundación.
- No manipules instalaciones mojadas. Revisa grietas o daños en tu vivienda y evita zonas inestables.
- Define un punto de encuentro, rutas seguras y teléfonos de emergencia. Considera a niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas.
- Sigue los comunicados de autoridades y evita rumores. En una emergencia real, usa el 911 de forma responsable.
- Reporta drenajes obstruidos, zonas de riesgo y apoya a vecinos vulnerables. Mantén limpio tu entorno.
Para la UEES, este tipo de espacios forma parte de su papel como institución académica de generar conocimiento, ponerlo en diálogo con la realidad y acercarlo a la sociedad. Frente a fenómenos climáticos que pueden afectar viviendas, servicios, movilidad y salud, la prevención comienza mucho antes de la emergencia. Abrir conversaciones entre especialistas, autoridades y ciudadanía permite reducir la exposición al riesgo y fortalecer comunidades más informadas, preparadas y resilientes.


