Muchos años después de esa tarde remota
Quito, Ecuador
Pocas veces la prensa mundial dedica sus portadas y decenas de artículos a la muerte de un escritor. Creo que solo podría competir con Mandela, pero dudo que con otro literato que haya muerto hasta la fecha. Los artículos, reseñas, mini biografías y comentarios a todos estos son innumerables. Entre los que pude revisar, solo encontré a una mujer desubicada que, aparentemente por su odio a Chávez, pareció endilgarle a GGM su desdicha. El resto no ha sido sino admiración y zozobra ante la desaparición de uno de los escritores más famosos de épocas contemporáneas.
