¿Seguiremos pecando impúdicamente contra nuestra democracia?
Quito, Ecuador
Es necesario que los ecuatorianos hagamos un acto de contricción y tomemos un profundo suspiro que nos permita eliminar por siempre esa culposa sensación con sabor a pecado, que insistentemente nuestra conciencia, como electorado, nos acusa de insensatez.
