
Opinión
Carlos Calderón Chico
Cecilia Ansaldo
Guayaquil, Ecuador
Guayaquil, Ecuador
Una nota de Twitter puede empujar el día por un camino inesperado. Quizás la arrogante juventud se quede impertérrita ante la muerte, a fin de cuentas la siente tan distante, pero quienes apreciamos a una persona o hemos educado un ancestral respeto por la finitud humana siempre reaccionamos con pesadumbre. Llegó el fin. En un instante se volatilizó una vida. Y la vida de Carlos Calderón era valiosa, aportadora, multifacética.