El ecuatoriano Nelson Serrano, el preso más longevo de la historia del corredor de la muerte de Estados Unidos, murió la noche del 7 de agosto en un hospital de Jacksonville, en el estado de Florida. La noticia fue comunicada por su abogado Óscar Vela.
Serrano, de 85 años, sufrió un tumor cerebral en julio pasado. Esta condición lo dejó «postrado, al borde de la inconsciencia, y con varios coágulos silenciosos que se acumulan en sus piernas», señaló la cuenta @LibertadNelsonS en la red social X.
Serrano, estuvo desde hace 18 años en la lista de espera de la ejecución de condena de muerte, situación que él y su familia ha apelado sin éxito en varias oportunidades.
En 2006, fue hallado culpable de un cuádruple asesinato cometido en 1997, conocido como los crímenes de Bartow, pese a que él niega haberlo cometido, pues ese día estuvo en viaje de negocios en Atlanta, Georgia, como comprueban múltiples evidencias.
En 2002, el hijo de Serrano señaló que su padre fue secuestrado, cuando dos agentes norteamericanos sobornaron a policías ecuatorianos para llevárselo a Estados Unidos «sin conocimiento de las autoridades y a escondidas».
«Fue secuestrado, en violación de los derechos humanos y sin el debido proceso, por tres fiscales y un detective corrupto. Le tuvieron en una jaula de perros en el aeropuerto y, al día siguiente, sangrando y sin documentos, lo montaron en un vuelo y lo trajeron a Miami«, relato Francisco Serrano a los medios de comunicación.
