Acusan a la policía del Reino Unido de sesgo «anti-blanco»

Henry Nowak, joven de 18 años asesinado en el Reino Unido.

El asesinato del joven blanco británico-polaco Henry Nowak el pasado diciembre a manos de un agresor de religión sij en Southampton y la actitud de la policía han desencadenado en el Reino Unido una agria polémica sobre el sesgo racista, presuntamente anti-blanco, de la policía y las autoridades.

En una grabación de las cámaras corporales de la policía hecha pública hoy, se ve al joven Nowak, de 18 años, tumbado en el suelo mientras se queja de que ha sido apuñalado y de que no puede respirar. A su lado, otro joven de 23 años llamado Vickrum Digwa acusa a Nowak de haber proferido insultos racistas contra él.

Poco después de esas imágenes, Nowak murió. Quedó probado que Digwa le había acuchillado con un puñal usado en ritos sijs.

Este lunes Digwa fue condenado a cadena perpetua con un mínimo de 21 años en prisión por el asesinato de Nowak.

Las imágenes conocidas hoy muestran que, pese a que es Nowak el que visiblemente está en mal estado, los agentes policiales proceden a esposarlo, mientras conversan con Digwa de forma aparentemente distendida.

El caso ha llegado hoy al Parlamento de Westminster, donde la ministra británica del Interior, Shabana Mahmood, ha revelado que un agente de policía, identificado falsamente como miembro de la patrulla que participó en la acción, ha recibido amenazas de muerte.

El asesinato de Nowak se ha convertido ya en un tema de debate político: Nigel Farage, líder del partido de derecha populista Reform UK, ha denunciado una especie de racismo a la inversa: «Los derechos de la población blanca importan menos que los de las minorías étnicas (…) Basta de prejuicios antiblancos», ha proclamado en sus redes sociales.

Le ha respondido el actual primer ministro, el laborista Keir Starmer, recordándole que «no hay tal cosa como una política de doble rasero. La política aplica la ley sin temores ni favoritismos. Y somos categóricos en que deben tratar a todo el mundo por igual sin importar su etnia», recordó a través de su portavoz.

Este debate se produce en un contexto de creciente recelo hacia la inmigración -aunque Digwa es nacido y criado en Southampton- y a la tolerancia interreligiosa, con críticas desde la derecha a un supuesto sesgo favorable a las poblaciones no blancas en la concesión de ayudas y subsidios, en perjuicio de la población nativa blanca. EFE (I)

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