La tasa de inclusión financiera

Carlos Cobo Marengo

Guayaquil, Ecuador

En estos días la Comisión de Régimen Económico y Tributario de la Asamblea Nacional se encuentra analizando y debatiendo reformas al Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria al Código Orgánico Monetario y Financiero, dentro de los cambios se pretenden incorporar propuestas orientadas a ampliar la base de personas que tienen acceso al crédito formal en nuestro país.

Esto incluye un régimen especial de tasas de interés inclusivas para personas sin historial crediticio o con antecedentes de mora, que permitiría a las instituciones financieras cobrar una tasa por encima de los techos fijados por las autoridades y que de esta forma valoren prestar a un mayor número de personas.

Y es que aproximadamente 8 de cada 10 ecuatorianos financia sus necesidades con créditos informales fuera del sistema financiero, lo que convierte al Ecuador en un país con alto nivel de exclusión.

Si bien, permitir una tasa diferenciada según la información que tiene una institución acerca de un cliente determinado es una buena medida, esta solución es solo un parche más que no resuelve el problema de fondo, que es el mantener techos a las tasas de interés.

La teoría económica supuestamente dice que si el gobierno fija un tope máximo, los ciudadanos podrán acceder a financiamiento más barato. Pero la realidad siempre se impone, y lo que sucede es que los clientes más riesgosos no reciben los préstamos y estos terminan financiándose con chulqueros, los que cobran tasas de interés muy por encima de lo que cobraría cualquier institución financiera en condiciones normales.

La mejor forma de resolver esta situación debería ser que se elimine cualquier regulación con respecto a este tema y que cada institución sea libre de cobrar lo que considere conveniente a cada cliente en función del riesgo y capacidad de pago.

De llevarse a cabo, muchos piensan que se elevarían demasiado las tasas de interés y aunque esto puede ser cierto en el corto plazo, permitiría primero un mejor acceso a cada vez más ciudadanos al sistema financiero y este mayor nivel de demanda también atraería una mayor oferta.

Por lo que este tipo de medidas deben venir acompañadas de otras que permitan aumentar el capital y la competencia del mercado como forma de reducir drásticamente cualquier aumento.

Se necesita integrar financieramente a nuestro país con el resto del mundo, con leyes sencillas que fomenten la entrada de la banca extranjera, eliminar el Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) para permitir la libre movilidad de capitales hacia nuestro país y reducir la regulaciones y costos de invertir en el sistema, bajando el costo de los préstamos de forma natural y permitiendo finalmente un verdadero acceso de los ecuatorianos al crédito barato.

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