Guayaquil, Ecuador
Si existe una organización mundial, que mueve pasiones y recursos, es la FIFA.
Cuenta con 211 asociaciones miembro, un número superior a los 193 Estados de la ONU. Esto se debe a que incluye no solo países del todo soberanos, sino también territorios y entidades no exactamente soberanas (como Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda del Norte, Hong Kong, Guam, Puerto Rico, Curazao, Gibraltar, y otras más que suman más de veinte).
Se agrupa en seis confederaciones continentales: UEFA (Europa): 55; CAF (África): 54; AFC (Asia): 47; CONCACAF (Norte, Centroamérica y Caribe): 41; OFC (Oceanía): 11; y, CONMEBOL (Sudamérica): 10
El último mundial de fútbol, se considera el más exitoso de la historia en lo económico, se habla de estas cifras: derechos de televisión, USD 3.925 millones; entradas y hospitalidad USD 3.017 millones; derechos de marketing, USD 1.786 millones; licencias + otros ingresos, USD 183 millones. Con un gran total de USD 8.911 millones. Esto, única y exclusivamente, de ingresos FIFA. No el efecto multiplicador, que eventos de esta naturaleza generan en hoteles, transporte, restaurantes, etc… y que se estiman en más de USD 15.000 millones.
Si hay alguien, que ha hecho carrera en la dirigencia deportiva en el mundo, es Infantino.
En UEFA, fue: Director of Legal Affairs and Club Licensing Division, Chief Executive ad interim / CEO interin, Deputy General Secretary, finalmente, General Secretary. Esto, entre 2000 y 2016.
En FIFA: presidente de 2016 a la fecha.
Una larguísima carrera en la dirigencia deportiva.
¿En qué consistía la propuesta Infantino?
Creación de FFE (FIFA Forward Enterprise): Una nueva subsidiaria de la FIFA que concentraría las operaciones comerciales y de eventos (derechos de televisión/broadcasting, patrocinios, venta de entradas, hospitalidad, licencias, etc.) de los Mundiales masculino y femenino, el Mundial de Clubes y otras competiciones de la FIFA.
Valoración e inversión privada: La empresa se valora inicialmente en unos USD 20.000 millones. Se vendería una participación minoritaria (hasta un 20-21 %, según fuentes oficiales de la FIFA; algunos reportes mencionan hasta un 30 %) a inversores externos, con el objetivo de recaudar hasta USD 4.200 millones.
Control: La FIFA mantendría la mayoría del capital y el control operativo/regulatorio exclusivo (decisiones deportivas, calendario, gobernanza del fútbol). Los inversores privados tendrían solo una participación minoritaria y sin rol operativo.
Inversores clave: Se espera que el grupo de inversores sea liderado por Thrive Eternal / Thrive Capital (fondo de Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner). JP Morgan actuaba como asesor financiero.
Destino de los fondos: El capital captado financiaría un nuevo programa llamado FIFA Fast-Forward Programme, que aumentaría significativamente la financiación para las 211 asociaciones miembro (desarrollo de infraestructuras, fútbol base, equipos nacionales, fútbol femenino, etc.). Cada federación podría recibir hasta USD 20 millones de forma inmediata/única (si aprueba el plan), más aumentos en los ciclos posteriores (por ejemplo, hasta USD 40 millones potenciales en el ciclo 2027-2030, y cifras crecientes después). Infantino lo presenta como una forma de “democratizar” el fútbol y llevar más recursos a las federaciones más pequeñas.
¿Qué dijeron algunas confederaciones?
UEFA
“…En el momento en que inversores externos adquieren participaciones en la propiedad de las competiciones de la FIFA, el fútbol cambia para siempre. El retorno comercial se convierte en una obligación permanente. Las expectativas de los inversores pasan a ser una presión constante. A partir de ese instante, cualquier decisión relativa al calendario internacional, a los formatos de competición o al futuro del fútbol deja de guiarse por lo que más beneficia al deporte para regirse por lo que más conviene a los accionistas.
Este modelo no tiene cabida en el fútbol mundial. El futuro del fútbol no puede dictarse en función de las expectativas de quienes tienen como prioridad absoluta maximizar el rendimiento económico. Tampoco pueden subordinarse los intereses de las federaciones nacionales, las ligas, los clubes, los jugadores y los aficionados a los beneficios de los inversores. El fútbol no puede hipotecar su futuro en aras del lucro económico.
Como resultado de las deliberaciones de hoy, ninguna selección nacional perteneciente a la UEFA participará en competición alguna de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes; la única excepción sería que dicha propuesta se abandonara por completo y se ofrecieran garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza ni sus competiciones a la propiedad privada…”
CONCACAF
«…Concacaf solo tuvo conocimiento de este asunto a través de informes de los medios y, posteriormente, mediante un comunicado de prensa.
Estamos profundamente preocupados por la falta de debido proceso.
Compartimos la decepción de muchos en nuestra región y en el deporte de que este nivel de detalle haya sido diseñado y compartido públicamente antes de que se haya producido cualquier discusión con los organismos de gobierno relevantes y las partes interesadas.
AFC
“…Si bien el debate inmediato se centra en la FFE, la AFC considera que esta cuestión trasciende con creces una propuesta concreta. Más bien, ha puesto de manifiesto debilidades fundamentales en los procesos de consulta y toma de decisiones de la FIFA que deben abordarse ahora. Aunque la AFC toma nota de la última aclaración de la FIFA sobre la propuesta, las preocupaciones centrales relativas a la gobernanza, los procedimientos institucionales y la consulta efectiva siguen sin respuesta.
Una propuesta de tal envergadura, con el potencial de afectar el futuro comercial, deportivo y estratégico del fútbol mundial, no debe surgir de procesos que hagan sentir marginadas a las confederaciones, a las asociaciones miembro e incluso a los propios órganos de gobierno de la FIFA, incluido el Consejo de la FIFA. El objetivo primordial para el fútbol mundial debe ser garantizar que las decisiones de tal magnitud se elaboren mediante procesos basados en la transparencia y que gocen de la confianza de la comunidad futbolística…”
CONMEBOL
“…La CONMEBOL reafirma que su prioridad será siempre el fútbol: sus valores, su gente y la pasión que lo convierte en el deporte más popular del mundo.
Entendemos que el desarrollo del fútbol requiere decisiones de carácter comercial y financiero. Sin embargo, dichas decisiones deben estar siempre al servicio del fútbol y nunca por encima de su esencia.
El fútbol siempre está primero…”
Llama la atención, que una propuesta como la de Infantino, no haya tenido eco en las confederaciones. Especialmente, en la UEFA, en donde existe quizás, a nivel de clubes, el mayor grado de desarrollo comercial de sus competiciones. Se dice que no se debe privatizar el fútbol, pero en Europa hay un gran número de clubes que tienen dueño. En mi criterio, se rechazó más al presidente Infantino, que al proyecto como tal.
No me parecía mala la idea, siempre y cuando, se diere un manejo adecuado y transparente del proyecto y, especialmente, de los recursos.
Respecto de los recursos, el estatuto de la FIFA es muy celoso, entre otras cosas, en su artículo 61,2, indica:
“…Los ingresos y gastos de la FIFA se gestionarán de tal manera que estén equilibrados durante todo el ejercicio financiero. La responsabilidad más importante de la FIFA será garantizar su futuro mediante la creación de reservas…”
Hace años, cuando países sudamericanos se querían unir para organizar un mundial, Havelange se opuso, con una serie de pretextos como en qué país se juagaba el partido inaugural y la final, diferentes monedas, conectividad aérea y terrestre, que las normas FIFA no lo permitían, etc… En 2022, se dio Japón/Corea; en 2026 Estados Unidos, Canadá y México; y, el 2030, no solo será en tres países España, Portugal y Marruecos, sino que de paso, será intercontinental, ya que se jugarán partidos en Argentina, Paraguay y Uruguay, por los cien años del Mundial.
No deberá extrañarnos, que en un futuro, se dé una propuesta similar y sea aceptada.
El no, fue a Infantino; no, a la FIFA o al proyecto.
Antonio Pazmiño Ycaza
