A cinco años
Quito, Ecuador
Durante los últimos días, variados y extensos análisis han presentado un balance de los 5 años de “revolución ciudadana”. Más allá de ideologías, perspectivas y matices, existe unanimidad sobre el acelerado deterioro de las instituciones políticas, la pérdida de libertades, el auge del crimen organizado y la inseguridad, el aislamiento internacional y un curso económico peligroso que desata alarmas sobre el futuro de la dolarización. Lo que más llama la atención, sin embargo, es la erosión de los valores democráticos y la pasividad de la sociedad ecuatoriana frente al autoritarismo creciente. Sin pretensión alguna de explicar este fenómeno con rigor, me atrevo a lanzar algunas reflexiones.
