Opinión

¿Un chavismo sin Chávez?

Por Carlos Larreátegui
Quito, Ecuador

Durante una emotiva celebración de acción de gracias en Barinas, el coronel Hugo Chávez pidió a Cristo que le dé más vida aunque por ello deba llevar su corona de espinas, su cruz o cien cruces. “No me lleves todavía” fue el grito desesperado de un Chávez atrapado por el monstruo que devora sus entrañas. Los anuncios eufóricos de una completa sanación han dado paso a penosas e inequívocas evidencias de un Chávez moribundo. Es imposible seguir ocultando la verdad en función de las elecciones presidenciales de octubre próximo. Chávez sabe que sus probabilidades de llegar con vida a los comicios son escasas y que está obligado a nombrar un sucesor que garantice la continuidad de su proyecto.

[…]