Las dedicatorias a Bucaram
Guayaquil, Ecuador
Son de los capítulos más reveladores de nuestra historia contemporánea. Es difícil encontrar otro país en el mundo que haya producido más disposiciones jurídicas dirigidas única y exclusivamente para un político con nombre y apellido determinado, o al menos con un apellido. Y es que la historia de las dedicatorias a Bucaram se remontan casi cuatro décadas atrás. Comenzaron un buen día allá por 1971 cuando los ecuatorianos se levantaron con la noticia de que el entonces líder político Assad Bucaram no había nacido en el Ecuador y, por lo tanto, no podía inscribir su candidatura. Y no solo que supuestamente había nacido en el extranjero, sino que hasta su nombre y apellido eran otros. A la sazón la campaña presidencial que nos sacaría de la dictadura velasquista estaba por comenzar.
