
La continua crisis de suministro de componentes electrónicos, como los microchips, causó nuevas suspensiones en la producción y la reducción de jornada en la fábrica principal de la automotriz alemana Volkswagen en Wolfsburgo.
La compañía informó hoy que las restricciones, que en principio iban a concluir a finales de esta semana, continuarán en octubre.
Según Volkswagen, el viernes 1 de octubre solo funcionará una línea de montaje del modelo Volkswagen Golf en el turno de mañana. La semana que viene y la siguiente (del 4 al 15 de octubre) probablemente habrá «trabajo de jornada reducida completa», con la excepción de un día, el 14 de octubre.
La falta de suministro de componentes semiconductores es actualmente un problema importante en toda la industria automotriz.
Otras compañías alemanas del sector, como BMW y Mercedes Benz o las divisiones de vehículos comerciales de Volkswagen y Daimler, se encuentran afectadas por este problema de abastecimiento.
Tras rescindir apresuradamente los contratos con los productores de chips o recortar las cantidades cuando cayeron las ventas por el impacto a mediados de 2020 de la pandemia de coronavirus, ahora faltan piezas que se necesitan con urgencia en muchas factorías.
No se pudo terminar la fabricación de un gran número de vehículos y se están formando stocks. Esto se ve agravado por los cuellos de botella en la capacidad de producción de la industria de los semiconductores. dpa