Tres homicidios en dos ataques, perpetrados durante la tarde y noche del 10 de diciembre, conmocionaron a la parroquia de Viche del cantón Quinindé de Esmeraldas, que tiene una población menor a 6 000 personas.
El primer delito ocurrió contra el sargento Carlos Bravo Ganchozo, jefe del Cuerpo de Bomberos de la parroquia. Fue tiroteado mientras manejaba su auto.
Falleció en la calzada. Tanto el GAD de Viche y la Alcaldía de Quinindé lamentaron su deceso en redes sociales. De acuerdo con versiones policiales, Bravo había recibido amenazas de extorsión hace varios meses.
Ecuavisa informa que luego de unas horas, pasadas las 22:00, una balacera se suscito a las afueras de una licorería de Viche. Tres individuos armados con fusiles atacaron a los presentes, matando a dos personas e hiriendo a otros dos ciudadanos.
Según el teniente coronel Diego Velastegui, jefe de policial de Quinindé, estos delitos están vinculados. Indica que según información preliminar, el homicidio de los dos hombres fue una retaliación de la muerte del jefe bomberil.
