
De los que más han sido críticos con el Goierno de Noboa, tras la irrupción de policías a la Embajada de México para arrestar a Jorge Glas, los presidentes de tendencia de izquierda, son los que se han pronunciado a través de sus cuentas en la plataforma X.
Glas fue detenido la noche del viernes, 5 de abril, por la Policía Nacional en la Embajada de México. Esta es una situación que ha provocado una crisis diplomática con ese país que anunció la ruptura de relaciones con Ecuador. Glas era buscado por la justicia ecuatoriana para rendir versión por el caso ‘Reconstrucción de Manabí’, además está involucrado en escándalos de corrupción por el caso ‘Sobronos 2012-2016’ y también la Fsicalía evidneció la cercanía de Glas con el narcotraficante Leandro Norero, con quien entabló amistad mientras estaba en la cárcel de Latacunga.
Un ejemplo es Gustavo Petro, presidente de Colombia, quien precisó: “Colombia promoverá acción para que la CIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos) expida medidas cautelares en favor de Jorge Glass al que se le violó de manera bárbara su derecho al asilo. OEA y Celag deben reunirse de urgencia para examinar la ruptura de la convención de Viena por un estado miembro”.
Luis Alberto Arce, jefe de Estado de Bolivia, sostuvo: “Este grave e inaceptable hecho atenta contra la soberanía mexicana y transgrede principios establecidos en la Convención sobre Asilo Político de Montevideo, así como en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que en su artículo 22, numeral I señala: “Los locales de la misión son inviolables. Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión”. Acto seguido indicó que Bolivia reompería relaciones con Ecuador.
El dictador cubano, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez escribió en la plataforma X: “Debe respetarse por todos la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas que es un componente esencial del Derecho Internacional”.
Xiomara Castro de Zelaya, presidente de Honduras, señaló: “El asalto a la embajada de México por parte del Gobierno de Ecuador, con el objetivo de secuestrar al exvicepresidente J. Glas, constituye un acto intolerable para la comunidad internacional”.
El Gobierno del presidente de Chile, Gabriel Boric, hizo lo propio y a través de su Cancillería indicó: “a la irrupción de la policía ecuatoriana a la embajada de México en Quito y a la posterior captura de un exvicepresidente de Ecuador que había solicitado asilo en dicha misión diplomática”.