El ministro de la Defensa Nacional de Guatemala, Henry Sáenz Ramos, aseguró que el Ejército del país centroamericano atraviesa un proceso de transformación orientado a profesionalizar la institución y, fundamentalmente, evitar la infiltración del crimen organizado en sus filas.
«Últimamente, gracias a la mejora de la relación con Estados Unidos, el Ejército cada vez es más profesional dándole cumplimiento a los derechos humanos, respetando a la población, velando por la democracia», explicó Sáenz Ramos en una entrevista con EFE.
«Todos estos valores que ahora practicamos hizo que ellos nos volvieran a certificar», añadió el ministro en referencia al final de un embargo militar levantado en marzo pasado por Estados Unidos al Ejército guatemalteco, que no le permitía comprar armas y que ahora avala su respeto a los derechos humanos.
Esta nueva etapa permite a Guatemala estrechar lazos con potencias de la Unión Europea como Francia, España y Alemania, abriendo la puerta a convenios para la formación bajo protocolos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), señaló.
El ministro destacó que Guatemala pasa de ser un mero observador a participar activamente en ejercicios internacionales, incluyendo próximamente el ejercicio naval ‘Martinica’ con la Armada de Francia, lo que refuerza las capacidades de reacción ante amenazas transnacionales.
La relación estratégica con Estados Unidos resulta determinante para mantener la integridad de las fuerzas, especialmente porque Guatemala es identificado como un «paso obligado» por parte de los carteles del narcotráfico que buscan llevar drogas a Estados Unidos.
Eso ha implicado que durante las últimas décadas, según registrados judiciales y policíacos, más de un centenar de miembros del ejército han sido procesados o vinculados a estructuras criminales.
«Estados Unidos nos ayuda a verificar con prueba científica si los oficiales no tienen relación con el crimen organizado, si especialistas o tropas no tienen relación con el crimen organizado», relató el ministro.
«Esto nos permite saber que las unidades que están empeñadas en el combate con estas amenazas están completamente sin relación con algún criminal», subraya Sáenz Ramos sobre el uso de tecnología estadounidense para depurar la institución.
Control territorial y fronterizo
En el ámbito operativo, el titular de Defensa resalta la recuperación del control en áreas críticas como el departamento (provincia) de Petén (norte) tras la salida de la empresa petrolera Perenco, donde se instaló una unidad militar para combatir el narcotráfico y proteger la Reserva de la Biósfera Maya, el área protegida más grande de Guatemala y de Centroamérica, con más de 21.600 kilómetros cuadrados.
Según el ministro, la presencia militar permite contener el uso del espacio aéreo por estructuras criminales que operan en la región.
«Llevamos a la fecha más de un año de no tener aviones ilegales en el territorio nacional, específicamente en Petén, y en lo que va del gobierno, en estos más de dos años, hemos reducido a un solo aterrizaje que fue en la zona de la adyacencia con Belice. Podemos decir que esta unidad que se asentó en las instalaciones de lo que era la empresa Perenco tiene un éxito relativo de manera positiva», afirmó Sáenz Ramos.
No obstante, el funcionario reconoce que la amenaza de los carteles mexicanos en la frontera con las provincias de Huehuetenango y San Marcos (noroeste) permanece latente como un área de descanso y reorganización para el crimen transnacional.
Sáenz Ramos aclaró sin embargo que, a diferencia de la situación de conflicto entre carteles en México, el territorio guatemalteco no es actualmente un escenario de disputa territorial o de operaciones de choque entre los grupos criminales.
«No hemos tenido todavía, territorialmente hablando, un cartel que sea tan poderoso que combata de tú a tú al Ejército o a la policía, precisamente porque ellos no toman a Guatemala como un territorio para sus operaciones, sino como un territorio de descanso. Está latente la amenaza. Sin embargo, estamos a mucha distancia de lo que se vive en México», concluyó el funcionario. EFE (I)
