El presidente argentino Javier Milei arremetió con dureza contra la ONU ante la Asamblea General, calificándola de «organización inútil» y acusándola de haber «mirado para otro lado» ante el reclamo histórico de soberanía de Argentina por las Islas Malvinas. El presidente de Argentina subió al estrado de las Naciones Unidas en Nueva York para pronunciar un encendido discurso que sacudió los cimientos del multilateralismo clásico, combinando fuertes reproches a la burocracia internacional con una férrea reivindicación de lo que consideró una «causa nacional» indiscutible.
En su intervención, Milei afirmó que el organismo internacional fracasó en su misión primordial de defender la soberanía territorial de sus miembros. «Se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar una casta de parásitos, fatalmente arrogantes, disfrazados de burócratas bienintencionados», lanzó Javier Milei ante una sala que seguía con atención el tono combativo de sus palabras. El líder libertario centró gran parte de su alocución en la inacción que, a su juicio, ha mantenido la institución frente a la disputa que su país sostiene con el Reino Unido desde 1833.
El reclamo por las Malvinas y los recursos naturales
Milei fue enfático al denunciar las operaciones hidrocarburíferas y de extracción de petróleo que Londres ha autorizado recientemente en las inmediaciones del archipiélago (como el proyecto Sea Lion), señalando que estas acciones desafían abiertamente las resoluciones históricas emanadas de la propia organización. El presidente advirtió que la paciencia de su Gobierno tiene un límite claro:
El mandatario reiteró su llamado al Reino Unido al diálogo y advirtió sobre la explotación de recursos, señalando que no esperarán la inacción de la ONU, evidenciando el desgaste del organismo ante potencias globales.
Una crítica estructural al multilateralismo
El presidente argentino cuestionó también la Agenda 2030, el manejo de la pandemia y las regulaciones de inteligencia artificial, afirmando que quienes debían garantizar la seguridad y los derechos humanos permitieron el caos global. Puede encontrar más detalles y los fragmentos completos de su intervención en los documentos de referencia.
El mensaje consolidó una política exterior de rechazo a la gobernanza global y un enfoque autónomo para el reclamo de soberanía. (I)
