El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió este jueves a Carolina del Sur para afianzar la candidatura al Senado de la republicana Darline Graham, hermana del fallecido senador Lindsey Graham, en la que es la segunda visita del mandatario al estado en una semana.
El senador Lindsey Graham murió por un problema cardiovascular el pasado mes de julio y su hermana fue nombrada por el gobernador de Carolina del Sur como sustituta para completar el mandato, pero ahora aspira también a hacerse con el asiento en el Senado tras ganar las primarias republicanas en agosto.
Antes de la sustitución, Darline Graham no había ocupado ningún cargo público, aunque sí trabajó en diversas agencias estatales, incluida la Comisión para Ciegos de Carolina del Sur y el Departamento estatal de Empleo y Fuerza Laboral.
El mandatario regresó a este punto del país en un momento en el que las encuestas se muestran algo menos favorables de lo que venían haciendo hasta ahora, con estimaciones que muestran una victoria prácticamente asegurada para la republicana y ahora se decantan más por el empate.
La última estimación de la cadena conservadora ‘Fox News’ para esta carrera senatorial muestra que Darline Graham y su oponente, la demócrata Annie Andrews, estarían empatadas con un 48 % de los votos para ambas, lo que añade a Carolina del Sur a la lista de estados en disputa, según este medio de comunicación.
En este sentido, otra encuesta de Siena para ‘The New York Times’ muestra a ambas contendientes con el mismo porcentaje, lo que aumenta la atención sobre una carrera que los republicanos daban por ganada en un estado que no envío ningún senador demócrata a Washington en lo que va de siglo.
Trump, que ganó las presidenciales de 2024 en Carolina del Sur por casi 18 puntos de ventaja sobre la demócrata Kamala Harris, busca impulsar con su presencia las opciones de Darline Graham.
«Carolina del Sur probará que Estados Unidos no pertenece a aquellos que la odian», dijo Trump, para después añadir que, en el caso de que los Demócratas ganen, la economía sufrirá «una depresión» como la de 1929 y recordó su promesa de 5.000 dólares para cada ciudadano en caso de que los republicanos mantengan tanto el Senado como la Cámara de Representantes.
El presidente invitó a la candidata Graham a subir al escenario, quien reivindicó la figura de su hermano y recordó que este consideraba al mandatario como «uno de sus amigos más queridos».
Tras ello, una persona del público increpó a Trump, al que calificó de «corrupto» y «mentiroso», y advirtió que podría convertir este «estado rojo en azul», en referencia a los colores del Partido Republicano y el Demócrata.
La visita forma parte de una gira nacional, con mítines casi diarios, con la que el mandatario busca movilizar a sus votantes ante unas encuestas que dan ventaja a los demócratas de cara a las elecciones del próximo martes, en las que se renovará el Congreso. EFE (I)
