Artículos por Carlos Jijón
Republicanos pactan con demócratas para evitar el «default»
Chávez cambia el slogan «Patria socialista, o muerte»
«Anule todo»
El Corcho, que minutos antes había encargado la conducción de la sesión a Irina Cabezas, se levanta de su curul de “candidato-asambleísta”, camina hacia Irina y, luego de sorber agua de una botella plástica, da la orden: “Anule todo”. Cabezas, embalada, procede y anula la rectificación que le daba al Corcho 62 votos a favor, 60 en contra, cero votos blancos y dos abstenciones. Para ganar la presidencia, se necesitan al menos 63 votos. Esa rectificación no favorecía a Cordero. Lo procedente, de acuerdo a la ley, luego de la primera rectificación, era poner a consideración de la Asamblea la votación de Betty Amores. Nada. Anule todo.
Ponce acusa malicia en difusión de informe militar sobre 30-S
Gustavo Larrea cree que hay una nueva correlación de fuerzas políticas en el país
Siria pide ayuda al mundo
El nuevo look de Chávez
Ganar haciendo trampa
La primera votación del Congreso que recuerdo sucedió allá por 1980. Yo no llegaba a los 20 años. Pero me impresionó ver en las noticias que el Presidente Jaime Roldós, a quien yo admiraba, había ido a recorrer en la noche las instalaciones del Palacio Legislativo, en la víspera de que la entonces Cámara Nacional de Representantes, como entonces se llamaba, elija a sus dignidades en un episodio que en ese momento se consideraba crucial. Mucho tiempo ha pasado y quiero consignar aquí, antes de seguir adelante, que quizás los hechos no hayan sucedido exactamente como los relato, pero es así como los recuerdo.
