Evo amenaza separar a Bolivia de la CIDH

La Paz, 19 mar (EFE).- Opositores y activistas bolivianos expresaron hoy su preocupación y rechazo al anuncio del presidente Evo Morales de que su Gobierno analiza la posibilidad de retirar al país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Morales anunció ayer que piensa «seriamente» en retirar a Bolivia de la CIDH, órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA) cuya sede está en Washington, y ante el cual indígenas amazónicos bolivianos han denunciado al Gobierno.

El mandatario, que considera a la CIDH «como otra base militar», aseguró que la institución está financiada por Estados Unidos para «tratar de juzgar a los países».

La senadora de la conservadora Convergencia Nacional, Centa Rek, dijo hoy a Efe que la intención de Morales sería «algo inadmisible» y criticó que haga estas declaraciones en momentos en que, según la opositora, «tiene bastantes denuncias», sobre todo por su conflicto con los indígenas amazónicos del parque Tipnis.

Tipnis, Bolivia.

Dichos indígenas han denunciado al Ejecutivo al considerar irregular la consulta popular llevada a cabo sobre la posibilidad de construir una carretera que atravesaría la reserva natural del Tipnis.

«La voluntad de retirarse de la CIDH nos mostraría que el régimen se declara autoritario y todo régimen autoritario no quiere control ni ningún tipo de observación interna, menos externa, para actuar discrecionalmente y en plena posibilidad de violar los derechos humanos», sostuvo Rek.

El Movimiento sin Miedo (MSM), fuerza aliada de Morales hasta 2010, calificó de «aberración» el anuncio gubernamental y consideró que los argumentos del mandatario para el eventual retiro boliviano de la CIDH son «inconsistentes» y contradictorios, señaló un dirigente de ese partido, Edwin Herrera.

Herrera recordó que, en su momento, esa entidad emitió resoluciones en defensa de los productores de hoja de coca, que Morales aún preside, cuando sus derechos fueron «violentados por los gobiernos neoliberales».

Agregó que si Bolivia se retira de la CIDH, quedarán «en la indefensión» las víctimas de casos recientes y de otros previos al Gobierno de Morales, y «se estaría dando una imagen de impunidad respecto a las violaciones de las libertades y los derechos humanos».

El empresario y líder de la centrista Unidad Nacional (UN) Samuel Doria Medina, recordó en su cuenta de la red social Twitter que el fallecido mandatario venezolano Hugo Chávez habló de sacar a Venezuela de la CIDH y el ecuatoriano Rafael Correa también, por lo que cuestionó si el anuncio es una especie de «sometimiento» del presidente Morales.

Para el exdefensor del Pueblo Waldo Albarracín, el anuncio del mandatario fue «más emotivo que racional porque no tiene ningún sustento legal» y coincidió en que tal vez fue consecuencia de la sesión instalada el pasado viernes en la CIDH por el conflicto del Tipnis.

Señaló que algunos países que se retiraron «tuvieron que pagar las consecuencias» y citó el caso peruano durante la presidencia de Alberto Fujimori, quien, según dijo, adoptó esa medida «para justificar las violaciones a los derechos humanos y los genocidios», pero «fue muy contraproducente para el pueblo peruano».

Según Albarracín, apartarse del sistema interamericano de derechos humanos dejaría «muy afectada la imagen» boliviana y agregó que Morales estaría haciendo lo mismo que critica a Estados Unidos porque ese país «tampoco está sometido a la CIDH».

La ministra de Comunicación de Bolivia, Amanda Dávila, dijo ayer a Efe que «no hay una fecha concreta» prevista para la salida del país de la CIDH, aunque precisó que el asunto «está previsto» en la agenda política de este año. EFE

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