La angustia del pueblo
Quito, Ecuador
En época electoral los comportamientos políticos contraen un color muy peculiar. No existe debate entre candidatos, existe un peligroso silencio íntimamente consensuado, la contraposición de argumentos se ha reducido a vulgares ataques personalistas, nuestro sistema electoral y la mediocridad de nuestros líderes han convertido a la arena democrática en uno más de los tantos espacios dominados por las frívolas leyes de oferta-demanda, rebajas, ofrecimientos banales, gritos y música.
