Infancia
Santiago de Chile, Chile
La paternidad es un excelente espacio para repensar la propia infancia. Todavía recuerdo las calles terrosas, los interminables partidos de fútbol y la vida libre que brindaba un barrio de casas de puertas abiertas, en donde saludar y conversar con los amigos, sus madres y sus abuelas era una costumbre tan común como entrañable. Había una sensación de seguridad y familiaridad que tomaba la forma de un hogar ampliado, en donde los niños convivíamos y compartíamos con otros sin mezquindades ni diferencias. El barrio de mi infancia era el espacio del libre albedrío y de la imaginación que proporcionaban las innumerables opciones de juegos que los niños de entonces explorábamos gracias a la limitada cantidad de horas de dibujos animados, la inexistencia de juegos de video, la atmósfera de confianza que nos circundaba y, sobre todo, nuestra imaginación.
