El truquito… la maroma… qué pena me da, ¡ay, bendito!
Guayaquil, Ecuador
Dice la canción que tengo pena contigo y yo comparto tu condena. Estamos en vísperas electorales y por tanto a merced de la contaminación, no sólo de postes, de bulla, de invasión a la privacidad… te llaman a tu casa, a tu celular, personas que no conoces, a quienes que jamás entregaste información. Te “requisan” en la calle tu voto, te invaden de colores que llegan a ser estridentes, colores “focos”, fosforescentes, similares a los de una cotorra. ¡Bendito!
