En la mira: Catalina Botero y la CIDH
Si algo ha demostrado el Gobierno de Correa es su creatividad para deslegitimar a todo aquel que se atreva a cuestionarlo, con argumentos que, a pesar de su evidente falsedad, se repiten con un infinito megáfono de propaganda nunca antes visto en el Ecuador. Ya han logrado etiquetar a la oposición y la prensa privada como una suerte de hijos del infierno en el imaginario colectivo. Ahora es el turno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de Catalina Botero, Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA). Veamos en qué consisten sus grandes pecados.
