Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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PDVSA denuncia sabotaje en su mayor refinería

Venezuela (AP) — El ministro de Petróleo Rafael Ramírez afirmó el lunes que la explosión e incendio ocurrida en agosto de 2012 en la refinería occidental de Amuay, la mayor del país, fue consecuencia de una manipulación irregular en los pernos de una de las bombas de la instalación, lo que generó una avería y fuga masiva de gases.


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Ramírez denunció, tras mostrar una serie de estudios elaborados por la estatal Petróleos de Venezuela S.A. y las policías judicial y política, que el accidente que ocurrió el 25 de agosto de 2012 en la refinería de Amuay fue consecuencia de un “acto de sabotaje”.

El ministro indicó que la acción irregular se presentó en una bomba de la refinería identificada como P-2601 donde “fueron aflojados intencionalmente” unos siete pernos y aseguró que esa acción causó una rotura y una “fuga masiva” de gases.

“La nube de gases de olefina (tipo de hidrocarburos) que escapó de la avería de la bomba 2601 se desplazó en el sentido sureste hacia el destacamento de la Guardia Nacional y se incendió (la nube) al tratar de ponerse en marcha un vehículo durante la fase de desalojo de los efectivos de la Guardia Nacional”, relató el alto funcionario durante una exposición de unas tres horas en la sede de PDVSA al explicar cómo ocurrió la explosión y el incendio en la refinería.

“No hay forma de que ningún trabajador nuestro haya llegado a esa área y mucho menos que se le haya ocurrido aflojar algún equipo”, expresó el ministro al descartar que empleados de la corporación estatal hayan participado en el supuesto sabotaje. Sólo dijo que “detrás de esto está toda la canalla irresponsable”. En la investigación no participaron instancias independientes.

Ramírez, quien también se desempeña como presidente de PDVSA, informó que como consecuencia del accidente, considerado uno de los más graves de la industria petrolera venezolana, se generaron daños por unos 1.100 millones de dólares.

PDVSA ha destinado ese monto a atender las reparaciones de los tanques que resultaron afectados por el fuego, así como las indemnizaciones y parte del lucro cesante por la explosión.

Según la Fiscalía General en ese accidente perecieron unas 42 personas, pero se han reportado otras cinco desaparecidas.

La refinería Amuay, que procesa unos 645.000 barriles de crudo por día, recuperó recientemente la normalidad de sus operaciones tras enfrentar por varios meses dificultades luego del siniestro. La instalación petrolera forma parte del Centro de Refinación de Paraguaná del estado occidental de Falcón.

En la refinería de Amuay se presentó el 20 de agosto un incendio en una chimenea. Otro incidente similar ocurrió el 3 de julio cuando se generó un incendio menor en una unidad de la instalación petrolera.

El presidente Nicolás Maduro acusó el lunes a la oposición, sin presentar pruebas, de estar detrás del presunto sabotaje en Amuay y sostuvo que los sectores adversos al gobierno están promoviendo una “guerra eléctrica y económica”.

“Van a incrementar un plan de guerra contra el país”, dijo Maduro a la prensa al asegurar que la oposición intensificaría sus acciones de cara a las elecciones de alcaldes y concejales del 8 de diciembre.

Maduro acusó a la oposición de estar detrás la semana pasada de un apagón en 70% del país provocado por una falla general en varias líneas de transmisión.

En sus casi cinco meses de gobierno Maduro ha denunciado cuatro supuestos planes de magnicidio y casi una decena de presuntos actos de sabotaje y complot.

La oposición ha desestimado las denuncias asegurando que forman parte de una estrategia del oficialismo para distraer la atención de los venezolanos de los graves problemas que padece el país como la galopante inflación, la creciente criminalidad y el desabastecimiento de algunos alimentos y bienes básicos.