Ecuador. Martes 27 de septiembre de 2016
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La noche triunfal de Michelle Obama

Michelle Obama

Los discursos más esperados del primer día de la Convención demócrata eran los de Bernie Sanders y Elizabeth Warren, pero fue la primera dama de EE.UU., Michelle Obama, quien tuvo una noche triunfal, memorable, con un poderoso alegato contra Donald Trump sin mencionar por su nombre al magnate.

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“Me despierto cada mañana en una casa que fue construida por esclavos. Y veo a mis hijas, dos jóvenes negras, inteligentes y hermosas, jugando con sus perros en los jardines”, afirmó Obama en un momento del discurso, con la voz quebrada por la emoción.

No le hizo falta decir más para trasladar un mensaje optimista sobre cómo ha evolucionado y progresado EE.UU., en claro contraste con la visión apocalíptica que normalmente ofrece Trump, el candidato republicano a la Casa Blanca.

“Y gracias a Hillary Clinton, mis hijas, y todos nuestros hijos e hijas, ahora dan por sentado que una mujer puede ser presidenta de Estados Unidos”, enfatizó tambiénObama, espléndida con un vestido azul brillante, antes de poner al auditorio de la convención en pie.

“No permitan que nadie les diga que este país no es grande, que de alguna manera tenemos que hacer que sea grande otra vez. Porque, ahora mismo, este es el mejor país del mundo”, prosiguió.

Fue una de sus más aplaudidas alusiones a Trump, que promete “hacer a Estados Unidos grande de nuevo” y cuyo nombre no mencionó en ningún momento de su discurso, de apenas 15 minutos.

Michelle Obama quiere que el sustituto de su marido, Barack Obama, en la Casa Blanca sea alguien “que entiende que los problemas que enfrenta un presidente no son blanco o negro, y no pueden reducirse a 140 caracteres” de Twitter, según declaró.

Nadie dudó de que, de nuevo, estaba hablando de Trump, cuando comentó que tanto ella como el presidente exhortan a sus hijas a “ignorar a aquellos que cuestionan la ciudadanía o la fe de su padre” y les insisten en que “el lenguaje de odio que escuchan de figuras públicas en la televisión no representa el verdadero espíritu” del país.

Sobre Clinton, quien hoy hará historia y se convertirá oficialmente en la primera mujer que aspira a la Presidencia de EE.UU. por uno de los dos grandes partidos,Obama destacó su “dedicación” a los niños, desde que era una joven abogada hasta su paso por la Casa Blanca como primera dama y después en su etapa de senadora.

“Lo que más admiro de Hillary es que no se rinde ante la presión. Ella nunca toma el camino más fácil. Y Hillary Clinton no se detiene ante nada”, enumeró.

“Y cuando pienso en el tipo de presidente que yo quiero para mis hijas y todos nuestros hijos, eso es lo que quiero. Quiero a alguien con fortaleza probada para perseverar. Alguien que conoce este trabajo y lo toma en serio”, añadió.

Porque las elecciones presidenciales de noviembre no son para decidir sobre demócratas o republicanos, izquierda o derecha, sino acerca de “quién tendrá el poder de dar forma a nuestros hijos para los próximos cuatro u ocho años de sus vidas”, reflexionó la primera dama.

Por ello, “no podemos permitirnos estar cansados, frustrados o ser cínicos”, urgió. “Entre ahora y noviembre, tenemos que hacer lo que hicimos hace ocho y cuatro años. Tocar todas las puertas y sacar cada voto”, pidió a los asistentes.

El presidente Obama fue uno de los primeros en reaccionar al memorable discurso de su esposa.

“Un discurso increíble de una mujer increíble. No podría estar más orgulloso y nuestro país ha sido bendecido al tenerte como primera dama. Te amo, Michelle”, escribió en Twitter.

También en Twitter, muchos pidieron a Michelle Obama, que supera en popularidad a su marido y también a Clinton, que se plantee aspirar a la Presidencia, algo que ella, por el momento, ha descartado una y mil veces. EFE (I)

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