Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Correa viajó a la beatificación de monseñor Romero

Tababela (Pichincha), 23 may 2015.- El Presidente de la República, Rafael Correa, viajó a El Salvador a la ceremonia de beatificación de monseñor Oscar Arnulfo Romero. Foto: Miguel Romero / Presidencia de la República.

Quito, (EFE).- El gobernante ecuatoriano, Rafael Correa, viajó hoy a San Salvador para asistir a la beatificación de monseñor Oscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980, informó la Presidencia en su cuenta de Twitter.


Publicidad

Según la Presidencia, Correa salió del aeropuerto de Quito a las 06:20 hora local (11:20 GMT) acompañado de su comitiva.

La Secretaría Nacional de Comunicación (Secom) anunció ayer que, además de asistir al acto oficial de beatificación, el mandatario ecuatoriano hará una ofrenda floral en la cripta donde está sepultado Romero, en la Catedral Metropolitana de San Salvador.

Correa confirmó el 13 de mayo su asistencia a los actos de beatificación de Romero, al que calificó de “gigante de la historia latinoamericana”.

El mandatario dijo ese día que fue invitado al acto de beatificación por el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, y se mostró “muy contento” por el hecho de que se haya reconocido su martirio y “se lo nombre beato de la Iglesia Católica”.

Consideró que con esa ceremonia “por fin” se hará justicia, porque otras beatificaciones se han hecho con “servicio express” mientras “los mártires de América Latina nunca eran reconocidos”.

Sobre monseñor Romero, Correa indicó que conoce bastante bien su vida, ya que trabajó con colaboradores suyos.

“Me inspira mucho la vida, el sacrificio, la autenticidad” del arzobispo, agregó el presidente ecuatoriano.

Monseñor Romero fue asesinado el 23 de marzo de 1980 en San Salvador cuando oficiaba misa en la capilla de un hospital para enfermos de cáncer.

Dicho crimen se produjo a las puertas de la guerra civil salvadoreña, que causó unos 75.000 muertos y 8.000 desaparecidos en doce años (1980-1992). EFE

(I)