Carlos Cobo Marengo
Guayaquil, Ecuador
Como una noticia positiva se ha estado informando en medios de comunicación y redes sociales acerca del superávit comercial alcanzado por el Ecuador ante Colombia entre febrero y marzo de este año luego de la aplicación de la tasa de seguridad, que hace unos días era un arancel del 50% a todas las importaciones provenientes de nuestro vecino país y que el gobierno acaba de aumentar al 100%
En estos dos meses, nuestro país pasó de tener un déficit comercial de $146 millones de dólares en 2025 a lograr para este año una balanza comercial positiva de $63 millones de dólares, El Ministerio de Producción destacó que ahora la balanza es favorable para nosotros, algo que no sucedía hace más de 25 años.
Pero, ¿es realmente el superávit comercial una buena noticia? La respuesta es ¡No! No existe justificación económica alguna en la cual el interrumpir el comercio sea saludable o beneficioso para las empresas o ciudadanos de un país, esto sólo reduce el conjunto de bienes disponibles para los ecuatorianos, mientras se genera una molestia para el sector productivo.
Este resultado es más bien causado por el desplome de las importaciones, provocado por una decisión estatal, que lo que ha hecho es reducir la actividad económica (menos inversión, producción y consumo). Lo que no dicen es que el intercambio comercial durante esos dos meses se ha reducido en $117 millones de dólares, pasando de $430 millones en 2025 a $313 millones en 2026.
Todo esto demuestra que lo que en realidad hay es pérdida económica, no una mejora y mucho menos algo por lo que celebrar, el resultado de la balanza comercial no es un indicador relevante para medir el grado de bienestar de una economía. Esta es una clara muestra de que podemos mantener un superávit mientras se reduce el comercio y se perjudica la competitividad, encareciendo el costo de vida de la gente y reduciendo el acceso a bienes y servicios e incentivando el contrabando.
El ministro de producción ha intentado destacar también que las empresas ecuatorianas se encuentran sustituyendo las importaciones con proveedores locales u otros países, pero lo que tampoco menciona es que estos son probablemente más costosos y de menor calidad, porque si fuesen más baratos, ya habríamos comprado en estos otros sitios hace mucho tiempo.

Lo importante no debe ser el resultado de la balanza comercial con los demás países, sino fortalecer la integración comercial y económica con todos los países para que podamos beneficiarnos de tecnología, productos e insumos mejores y más baratos, de esta forma aumentar nuestra competitividad, la producción y nuestro nivel de exportaciones.
