Guayaquil, Ecuador
El lanzamiento del Ferrari Luce realizado el 26 de mayo, no fue un evento común. Incluyó una presentación privada al Papa León XIV en el Castel Gandolfo, quien recibió el volante como obsequio luego de probar el auto, curiosamente justo un día después de publicar su encíclica «Magnifica Humanitas», una reflexión sobre la humanidad en la era de la Inteligencia Artificial.
Digo curiosamente porque detrás del diseño del bólido está LoveFrom, la firma de Jony Ive (el legendario exdiseñador de Apple y mano derecha de Steve Jobs) y Marc Newson.
Este giro radical está pasando factura. El «Luce» (Luz) ha roto esquemas al alejarse por completo de la estética tradicional de la marca italiana para ser el primer Ferrari totalmente eléctrico y de cinco plazas. Las reacciones han sido polémicas en el mercado. Los fanáticos de la marca lo tachan de «demasiado Apple» y las acciones de Ferrari cayeron casi un 8% en la Bolsa.
Entre las críticas más comentadas está la de Luca Cordero di Montezemolo, expresidente de la marca, fue despiadado: «Se corre el riesgo de destruir un mito… Espero que al menos le quiten el Cavallino (logo) a ese carro…Es un diseño que ni los chinos van a copiar».
El que Ferrari haya dado por completo la dirección de este proyecto a LoveFrom —que actualmente colabora con OpenAI en hardware con IA para 2027— puede dar a pensar que se le ha abierto una puerta a la Inteligencia Artificial en la industria automotriz, desde la casa de Maranello. Esto abre un debate crucial: ¿diluirá la tecnología el arte del diseño artesanal que ha sido un mito en la industria automotríz?

Sin duda, una razón de peso para leer la encíclica papal Magnifica Humanitas y prepararnos en mente y espíritu para el nuevo lenguaje del futuro.
