El bus (“guagua”, en cubano) que nos recogía de la Habana para volver a la Escuela de Cine de San Antonio salía los sábados a media noche. Luego de una jornada que por lo general estaba saturada de caminatas, baile y comida por la Habana vieja, los estudiantes caíamos rendidos en la guagua, solo esperando llegar a nuestro destino para descansar. El viaje de unos 50 minutos se daba a través de una carretera que por tramos lucía exageradamente ancha: 8 carriles de concreto a prueba del hostil clima caribeño. Por la super autopista, durante la hora pico del día, transitaba alguna carreta impulsada a caballo, una guagua polaca setentera  y 3 o 4 autos fabricados antes de la revolución, en los años 50. Mucho después supe que en Cuba algunas carreteras se construyeron pensando en un ataque enemigo: si destruyen los aeropuertos, la fuerza aérea cubana puede usar sus carreteras para no perder su poderío. Como sea… iba yo dormitando rumbo a la escuela cuando nuestra guagua fue obligada por una serie de policías a detenerse y esperar en la orilla. Lentamente, tras nosotros, corrían la misma suerte algunas guaguas de transporte popular y viejos autos particulares. Luego de 20 minutos sin conocer el motivo de nuestra espera, bajé para conversar con uno de los policías que había detenido el tránsito.

– Buenas noches amigo, qué pasa? ¿Por qué no avanzamos?

– Va a pasar el avión.

– ¿El avión?

– El avión.

– Pero… los aviones no se supone que pasan… ¿por arriba?

El oficial me miró con cara de pocos amigos, así que volví a la guagua. Diez minutos después, la curiosidad de los ciudadanos que estábamos detenidos llegó a su fin. Por la carretera, remolcados por camiones de combate, venían dos aviones supersónicos MIG rusos, los mismos que usaron los vietnamitas para vencer a los gringos en la guerra de su país. Por vetusto que sea, un avión de combate es siempre imponente. Los pocos ciudadanos cubanos que observaban el espectáculo a un costado de la carretera aplaudían a los pilotos, que relajados y sentados sobre las alas, sacaban provecho a sus cinco minutos de fama y saludaban al pueblo.

MIG de la Fuerza Aérea Cubana
MIG de la Fuerza Aérea Cubana

Entre aplausos y gritos de revolución, el segundo de los MIGs se desvió apenas unos grados hacia la izquierda. Cuál habrá sido el susto de los pasajeros y chofer de la guagua que estaba detrás de la nuestra cuando vieron el ala del avión de combate raspar un vidrio lateral para luego entrar rompiendo ventanas, una a una, obligando a los pocos pasajeros a arrojarse al suelo y pedirle a Dios que no estalle un misil. Seis o siete ventanas fueron destruidas antes que el chofer del camión se detenga. Afortunadamente no hubo heridos. Pero el alboroto fue de enormes proporciones y había algo sumamente importante que hacer.

Fue así como el policía trataba de resolver una discusión entre el piloto del MIG, el chofer del camión militar y el chofer de la guagua afectada. El griterío era caribeño: de enormes proporciones con todos los interlocutores expresándose al mismo tiempo. En medio de la super carretera cubana y a la luz de las estrellas, el oficial intentaba dar con el responsable del choque entre un MIG ruso y una guagua de los años 70.

Patricia Gualinga es dirigente de Sarayacu. El caso de su pueblo y la sentencia favorable en la Corte Interamericana de DDHH, deberían ser el principal referente legal para explotar territorios indígenas en el Yasuní. Desafortunadamente, el Estado ecuatoriano sistemáticamente ha ignorado este caso para dar paso a la explotación de los bloque 31 e ITT en el parque.

Esto ha generado la resistencia de muchas dirigentes y mujeres de distintas nacionalidades amazónicas.

Capítulo 7 de la serie de entrevistas Secretos del Yasuní

Eduardo Gudynas es Uruguayo. Secretario Ejecutivo del Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES). Especialista en Desarrollo, Economía y Ecología. MSc en Ecología Social, Multiversidad Franciscana de América Latina (Montevideo) y Pontificia Facultad San Buenaventura de Roma, con una tesis sobre el movimiento ambientalistas en América Latina.

Su área de trabajo apunta a las estrategias en desarrollo sostenible en América Latina, con especial énfasis en la conservación de la Naturaleza, la situación de las áreas rurales, y los límites y posibilidades que ofrecen la integración regional y la globalización para alcanzar la sustentabilidad.

En 2008, colaboró en la creación de la nueva constitución del Ecuador trabajando de cerca con ex miembros de Alianza País como Mónica Chuji y Alberto Acosta. Hoy, sostiene una postura muy crítica respecto al giro extractivo que está tomando el gobierno ecuatoriano evidenciado en la ampliación de la frontera petrolera en el Yasuní. ¿Se puede salir del extractivismo a través del extractivismo como afirma Correa?

Sexto capítulo de la serie de entrevistas “Secretos del Yasuní”.

Mikel Berraondo es abogado especializado en Derechos Humanos Indígenas. Redactó las directrices para la protección de pueblos en aislamiento de NNUU. Son justamente en esas directrices que se basó informe de asamblea para explotar bloques 31 e ITT. ¿Qué opina Berraondo de dicho informe? Capítulo 5 de Secretos del Yasuní.

Alicia Cahuia es vicepresidente de la NAWE, organización waorani. El día de la aprobación de la explotación del ITT en la asamblea, no aceptó el discurso que alguien le redactó y mantuvo una postura crítica. Habla sobre la importancia del territorio para su nacionalidad y los pueblos ocultos. ¿Qué tan realistas son las conclusiones y decisiones que se toman en la ciudad para los habitantes de la selva? ¿Por qué han tantos conflictos entre waorani y taromenani? ¿Cuál es el territorio de los pueblos ocultos?

 

Verónica Potes es abogada especializada en DDHH indígenas. En esta entrevista analiza el informe de la comisión de biodiversidad de la asamblea que permite la explotación de recursos en el bloque 31 y el ITT. De acuerdo a su postura, se ha elaborado un informe para aprobar el pedido, pero no para proteger los Derechos Humanos de los habitantes del Yasuní. Tercer capítulo de la serie de entrevistas “Secretos del Yasuní”.

 

Los antropólogos ecuatorianos que han investigado a los pueblos ocultos del Yasuní y sus alrededores se cuentan con los dedos de una mano. José Proaño es uno de ellos. Con él abordé el tema de la frontera entre el territorio taromenani y la extracción petrolera. ¿Cómo es la dinámica de esa frontera? ¿Cómo se mueve y funciona un grupo aislado? Además, despejamos algunas dudas respecto a los bloques 31 e ITT: ¿son terriotorio taromenani? ¿Existe información suficiente para descartar su presencia en esas zonas?

En medio de tanta información acerca de la coyuntura alrededor del Yasuní, son pocas las voces con la lucidez y claridad de Miguel Angel Cabodevilla. Quién mejor en este país para hablar de pueblos ocultos que él, que lleva más de 20 años investigando el tema y publicando decenas de libros.

Este es el primer capítulo de una serie que he llamado “Secretos del Yasuní”, donde expertos en el tema hablarán sobre la coyuntura.

 

Una herida abierta no puede más que tener un aspecto desagradable. No es pues, algo sencillo de enfrentar, aunque muy bien sabemos que si no la tratamos, la herida se infectará y comprometerá todo lo demás. Ayer, me atreví a tuitear lo que considero una herida abierta: la imagen de una mujer waorani recientemente lanceada por taromenanis en el Yasuní. Postrada sobre una sábana que sostienen sus familiares, Buganey agoniza mientras intenta sin éxito acomodar 3 enormes lanzas que le atraviesan distintas partes del pecho y abdomen. Murió una hora después. Al publicarla, recibí algunas centenas de insultos. Lo hice como respuesta a lo que me parece una representación bastante cínica de lo que ocurre en el Yasuní: el spot publicitario de un bebé que recibe una vacuna y compromete solo el 0,1% de su cuerpo para que el 99.9% esté mejor. Acá en la ciudad, lejos, muy lejos de las dinámicas de la selva y su realidad, un publicista acomodó una metáfora que ilustra el discurso del poder. Mientras tanto, en lo espeso del bosque, tan recientemente como Marzo pasado, más de 30 mujeres, niños y hombres murieron como venganza por la muerte de Buganey. Si una tragedia de esas dimensiones no es una herida abierta, no sé qué lo es. Y acaso porque es extremadamente dolorosa, la mayoría de nosotros prefiere arroparse en la falsa analogía del bebé protegido. Confrontar la realidad siempre será más duro, porque implica mirarse al espejo. Y por ahora, estamos tan aterrados de ver ese reflejo que optamos por dejar que progrese la infección.

la foto

Ilustración que circula en redes sociales junto a otros disparates similares sin sustento técnico.

 

Un nuevo disparate que circula en redes sociales es que debemos explotar a toda costa el ITT porque de lo contrario, los peruanos nos robarán el petróleo. Dejemos por ahora el análisis ético a un lado. Vamos a lo técnico. Aquello fuera posible si el crudo de los campos Ishpingo, Tambococha o Tiputini estuvieran atravesados por la frontera o muy cerca de ella (de acuerdo a Fernando Villavicencio, experto petrolero, una perforación lateral alcanza actualmente unos 4 kilómetros).

En este caso, los tres campos mencionados están bastante más lejos de la frontera peruana. Las siguientes son ilustraciones que son parte del informe de Rafael Correa presentado a la asamblea. Es decir, mapas oficiales de los Yacimientos Ishpingo, Tambococha y Tiputini.

Mapa1: Las zonas verdes representan los yacimientos de petróleo en los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (Ishpingo al sur, Tiputini al norte). La línea roja a la derecha, es la frontera con Perú. Como puede apreciarse, ninguno de los yacimientos (reservas de petróleo bajo tierra) es compartido con los peruanos y ninguno está lo suficientemente cerca de la frontera con Perú como para que ese país pueda extraer esos recursos. Para hacerlo, necesitarán crear pozos laterales de más de 50km y tal tecnología no existe. (Click en la imagen para ver detalles).

1

 

Otra parte del mismo informe muestra un gráfico más ampliado. Puede apreciarse los yacimientos del Bloque 31 y los pozos en el mismo. Si Peru fuera capaz de extraer petróleo del ITT desde su frontera, nosotros también podríamos hacerlo desde el bloque 31. Pero es técnicamente imposible y por eso se requieren construir pozos en el ITT. (Click en imagen para ver detalles)

2

 

Información adicional sobre el ITT incluida en el mismo informe. (Click en imagen para ver detalles)

3

 

Habría que preguntarse por qué acuden a los argumentos más forzados para explotar dicho yacimiento. Seguramente porque ninguno de los argumentos expuestos hasta ahora resultan convincentes. Pues qué mala suerte, porque éste es uno de los más débiles de todos.

Publicidad

Publicidad