La geopolítica de los drones: armas para los aliados de Turquía

Estambul.- Son silenciosos, baratos y de mortal eficacia: el Bayraktar TB2, una aeronave no tripulada pero armada con misiles, desarrollada por Turquía, se ha convertido en la estrella de la exportación turca, con efectos geopolíticos en toda la región.

El aparato, un avión monomotor con una característica aleta triangular en la cola, es el producto principal de la empresa Baykar, fundada en 1984 por el ingeniero Özdemir Bayraktar, fallecido la semana pasada, y dirigida por sus hijos Haluk y Selçuk.

Selçuk Bayraktar se casó en 2016 con Sümeyye Erdogan, hija del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, lo que estrechó los lazos entre la empresa familiar de tecnología de defensa y el Gobierno.

Hasta ahora, trece países han comprado los drones armados de Baykar, según confirmó la empresa en un tuit el miércoles pasado, aunque no reveló la lista.

Entre ellos están «Qatar, Ucrania, Polonia, Azerbaiyán, Libia, Turkmenistán y Marruecos», enumera en entrevista con Efe el analista turco Arda Mevlütoglu.

PROTESTAS DE MOSCÚ

El martes pasado, Ucrania confirmó su primer uso en combate de un dron TB2, destruyendo una pieza de artillería de las milicias rebeldes en la región de Donbas en el este del país, lo cual suscitó de inmediato protestas desde Moscú, que respalda a los separatistas.

Era un indicio de que la exportación de este tipo de armamento no solo reporta ingresos a Ankara sino que puede reforzar o, también, dificultar el papel de Turquía como potencia regional.

«En escenarios como Siria, Libia, el Mediterráneo oriental, Ucrania y, últimamente, Alto Karabaj, los drones armados se han convertido en el símbolo de la política exterior asertiva y ambiciosa de Turquía. La exportación y el despliegue de los drones turcos refuerza la presencia militar-industrial en estos países y respalda las acciones diplomáticas de Ankara», opina Mevlütoglu.

El primer ejemplo del uso de drones TB2 se vio en Libia durante 2020, donde estas aeronaves permitieron salvar Trípoli del asedio de las fuerzas del general rebelde Jalifa Hafter y forzar la negociación que desembocó en el actual proceso de paz.

Al mismo tiempo, la eficacia del arma se demostró en la guerra de Alto Karabaj, en la que Azerbaiyán destruyó numerosas posiciones de las fuerzas armenias mediante los TB2 enviados por Turquía, como reconoció el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev.

El dron «permitía a Azerbaiyán conocer bien la situación, y aunque el otro bando tenía mucho armamento convencional, frente a los drones era ineficaz. El TB2 cambió el equilibrio», aseguró este mes Haluk Bayraktar, gerente de Baykar, en un encuentro con Efe.

El resultado: «Todo el mundo está pidiendo ahora los TB2: es un arma exitosa, práctica y barata», subraya el general retirado Güray Alpar, presidente del centro de análisis SDE, en conversación telefónica con Efe.

LA MEJOR PUBLICIDAD: LA GUERRA

«Los drones turcos se han utilizado con éxito en Siria, Libia y Karabaj; funcionaron mucho mejor que un armamento pesado y caro. Y esa era la mejor publicidad. Un caza F-35 cuesta 120 millones de dólares; para este precio puedes comprar 30 drones TB2», estima Alpar.

Haluk Bayraktar rehúsa precisar el precio del arma. «La relación coste-eficacia es de cinco a diez veces superior a otras opciones», se limita a responder.

La adquisición de los drones por parte de Polonia, el primer miembro de la OTAN que compra este modelo, da a Ankara un respaldo adicional, pero las protestas de Moscú muestran que Turquía debe ir con pies de plomo a la hora de elegir comprador.

«Sabemos que Rusia no está cómoda con la exportación del TB2 a Ucrania; muchos altos cargos rusos han criticado a Turquía públicamente. Si Ucrania los usa de verdad, eso podría afectar las relaciones ruso-turcas», dice el analista.

Alpar lo ve menos dramático: «No creo que la exportación turca de drones crea dificultades geopolíticas; venderlos a un país es una decisión más comercial que política», asevera.

MARRUECOS, CLIENTE TURCO

Haluk Bayraktar no quiere confirmar si Marruecos está entre los clientes. «Esto es una información confidencial», zanja a preguntas de Efe.

Pero Mevlütoglu lo tiene por seguro: «Marruecos firmó en abril pasado un contrato para comprar 13 unidades del TB2 y los recibió en septiembre», asegura el analista.

Y la exportación irá a más, agrega: «Turquía intenta ser un jugador importante en el mercado global de defensa, vendiendo sistemas sofisticados: también exporta helicópteros de ataque, buques de guerra y sistemas de guerra electrónica».

Por lo pronto, Baykar ya exhibe la siguiente versión de su dron, el Akinci, un aparato bimotor mucho más grande, «provisto de cuatro ordenadores diferentes de inteligencia artificial y capaz de llevar «misiles de crucero, bombas inteligentes y sistemas de guerra electrónica», señala Haluk Bayraktar.EFE

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