El papa pide perdón en nombre de la Iglesia por tardar siglos en condenar la esclavitud

El Papa León XIV durante el mensaje Urbi et Orbi del día de Navidad desde el balcón central de la Basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, el 25 de diciembre de 2025. (Papa) EFE/EPA/FABIO FRUSTACI

El papa León XIV pidió «sinceramente perdón» en nombre de la Iglesia católica por haber tardado siglos en condenar la esclavitud, en un pasaje de su encíclica sobre la Inteligencia artificial, «Magnifica humanitas», publicada este lunes.

En su documento el papa habla de que la IA puede generar nuevas formas de esclavitud y pide que se considere «una grave violación de la dignidad humana» porque «no reaccionar con firmeza o tolerar de cualquier modo estas prácticas significa, en cierta medida, hacerse cómplice hoy de las culpas cometidas ayer, cuando la esclavitud se justificaba o se silenciaba».

Al respecto, León XIV admite que no se puede «negar ni minimizar el retraso con el que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud».

«Hubo que esperar hasta el siglo XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud, en particular con León XIII», recordó.

«Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas, en contraste con la dignidad sin límites de cada una de ellas, amadas infinitamente por el Señor. Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón», escribió el pontífice.

Por ello, agrega, «el recuerdo de la complicidad y la ceguera del pasado ante la injusticia de la esclavitud se convierte para nosotros en un llamamiento a la vigilancia: lo que hemos aprendido debe traducirse en discernimiento y responsabilidad en el presente».

También en este documento, el papa lamenta que respecto a los abusos, la Iglesia no ha sido transparente.

«Lamentablemente, no siempre ha sido así. Hemos sido testigos, con vergüenza, del arduo descubrimiento de verdades dolorosas incluso sobre miembros de la Iglesia y sobre realidades eclesiales».

Y valoró que, «algunos periodistas comprometidos con la verdad han desempeñado un papel fundamental a la hora de sacar a la luz injusticias y abusos».

«La vigilancia y la transparencia son, ante todo, una grave responsabilidad de la propia Iglesia y no debemos esperar a que otros nos obliguen a afrontar verdades incómodas sobre nosotros mismos», añadió. EFE (I)

Más relacionadas