Según el diario El Mundo de España, los votantes de la comunidad LGTBI han experimentado un giro ideológico en la última década en países como Francia, Alemania, España y Reino Unido hacia partidos de extrema derecha. El giro fue apreciado incluso antes en Estados Unidos y llegó a ser bautizado por la autora Jasbir Puar como el «homonacionalismo», con sus raíces en el sentimiento antiinmigración tras el 11-S, según indica el medio.
La tendencia es cada vez más radical y personas denominadsas de las «diversidades» votan incluso por tendencias más conservadoras. Es así como en Europa, los partidos como el de Marine Le Pen, de Santiago Abascal y Alice Weidel son cada vez más votados por gente de la counidad LGBT sobre todo joven. Las encuestas, según publicó El Mundo son cada vez más contundentes.
En el caso de Francia, el 27% de la comunidad gay votaría por ese partido, es decir 10 puntos más que hace apenas tres años. Curriosamente, estos votantes están abandonando a la derecha clásica de Los Republicanos y al Partido Socialista (que legalizó el matrimonio homosexual), inclluso, aunque mucho menor porcentaje, los gays franceses votan al a extrema izquierda.
Para el caso alemán, el movimiento de extrrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) se ha convertido en la opción preferente de voto de los gays, con el 27,9% de las preferencias. En Reino Unido, el partido euroescéptico y que critica fuertemente la inmigración y se sitúa al extremo del conservadurismo, Reform UK lidera por largo la intención de la comunidad gay con un 25% de las preferencias de voto.
En el caso de España es un tanto más difrente, si bien allí la comunidad según una encuesta de Europa Press de 2025, el 60% del colectivo gay (estimado en unos tres millones de votantes) se encuentra todavía encantado por movimientos de izquierda, el voto no se centra en uno sólo y dispersa la tendencia mientras del 40% restante el 90% votaría por el Partido Popular (PP) de estilo de derecha liberal y el 10% restante lo haría por Vox, el partido de Santiago Abascal inclinado a reducir la inmigración y el poder egemónico del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el cual ha sentido los embates de un electorado cada vez menor y esstá atrevasando los escándalos de corrrupción más grave de su historia reciente.
En Europa el fenómeno se enfrenta a lo que el grupo LGBT llama una «islamización» del continente. Lo cual se vio reforzado tras el islamista radical que atropelló a quince personas en una marcha del Orgullo en Berlín que dejó una decena de heridos y un muerto.
Las mujeres también se derechizan
Según diario El País sectores de hombres gais y mujeres lesbianas (a veces llamados LGB sin las siglas posteriores) expresan incomodidad con las corrientes más radicales del activismo Queer y la teoría trans. Al sentir que las demandas actuales se han alejado de la búsqueda original de igualdad legal y asimilación social, sintonizan con el discurso de la derecha que critica la llamada «ideología de género» o la supuesta imposición institucional. Como muestra basta destacar a la líder de AfD, Alice Weidel que es abiertamente lesbiana y participa en eventos conservadores en compañía de su esposa.
Para contrarrestar el estigma, ciertos grupos del activismo y ciudadanos independientes argumentan que la diversidad sexual no es incompatible con el conservadurismo. Defienden el matrimonio y la adopción precisamente como mecanismos para fortalecer la estructura familiar tradicional, promover la monogamia y proteger el patrimonio, adaptando los valores de la derecha a su propia realidad.
En América Latina y Estados Unidos el fenómeno no es ajeno
En América Latina las tendencias son parecidas. Si bien, a difrencia de Europa no hay un estudio de encuestas que segmenten por votación, los jóvenes de la counidad LGBT latinas han hecho campañas abiertas en redes sociales por tendencias como la de Daniel Noboa en Ecuador, Abelardo de la Espriella en Colombia, Keiko Fujimori en Perú, Antonio Kast en Chile, Javier Milei en Argentina y el mismo Donald Trump en Estados Unidos.
En esencia esto se da porque el colectivo gay sobre todo en América Latina es el que más ha evidenciado las dictaduras por ejemplo de Venezuela y Nicargua donde han tendio que migrar de estos países a otros destinos y cuentan sus realidades. La influencia de la migración venezolana ha hecho que las tendencias locales se derechicen con mayor fuerza y más rápido tomando en cuenta el régimen de Nicolás Maduro como «Estado fallido» donde se han vulnerado ampliamente los derechos del colectivo LGBT. Es curioso que pese a que países como Colombia y Chile se giraron a la izquierda así como Brasil, la tendencia de la comunidad gay no se ha mantenido y se viran a la derehca en el momento de las elecciones.
Por otro lado, hay un cambio radical en los factores socioeconómicos, ideológicos y de cambios dentro del propio colectivo
Esto no es sólo porque se asocia a la izquierda con dictaduras muy potentes, sino porque según la prensa local a la interna no se ha sentido que con políticas en apariencia de derechos más abiertos y de mayores beneficios, la comunidad haya encontrado mejoras en su calidad de vida bajo regímenes de izquierda, sino que se enfrentaron a alquileres más caros, inseguridad, inflaciones inmanejables y corrupción que terminaron con sus líderes presos, lo que demuestra un cansancio político vigente y ha hecho que miembros del colectivo migren a tendencias cada vez más conservadoras. (I)
