Pese a que Brasil y México, los países más poblados de América Latina, siguen manteniéndose en una ideología izquierdista sumando la tendencia de una izquierda extrema como Venezuela y Nicaragua, el resto del continente parece tener claro que busca la orilla opuesta.
Tanto es la distancia ideológica y el peso de las colocaciones políticas que la presidenta de México, Claudia Sheimbaum ha evitado a toda costa referirse al régimen de Daniel Ortega como dictadura pese a que el gobierno sandinista de frente y directo ha enviado una reforma para evitar elecciones.
«Creo en la libre determinación de los pueblos y ese tema sabrá elegir el pueblo nicaragüense», dijo Sheimbaum en una mañanera que generó diversas reacciones.
Por otro lado, en la toma de posesión de Keiko Fujimori como flamante presidenta de Perú, se evidenció en imágenes la alianza de los mandatarios de derecha y según fuentes oficiales de Perú, los acuerdos entre los gobiernos de derecha (que ya están en el poder con los que entrarán ya mismo) son en esencia sobre cooperación en seguridad y libre comercio que están sobre la mesa.
Cuando el mandatario electo colombiano Abelardo de la Espriella inicie su gobierno el 7 de agosto, la región tendrá con él una docena de jefes de Estado ubicados a la derecha del centro político.
Como dato importante, se mostró también una evidente cercanía de los mandatarios latinoamericanos que han mostrado al rey de España, Felipe VI que aparece en todas las reuniones de los presidentes ya que es considerado el pilar de la derecha latinoamericana.
¿Por que América Latina se derechiza tanto y tan rápido?
Según el Latinobarómetro la razón es porque cada vez la discusión en la región recae sobre mercados y capitales que ocupa cada vez más espacio desde la pandemia del Covid 19. La mencuesta indicó que el apoyo a la economía de mercado en América Latina subió de 58% en 2020 a 66% en 2024.
Por otro lado la infleucjia de Donald Trump en Estados Unidos y de Nayib Bukele en El Salvador también ha permitido una mayor capacidad de que la derecha gane terreno.
Sin embargo, la derechización de la población latinoamericana ya no recae tanto en ideas liberales o libertarias sino que cada vez se van hacia extremos ma conservadores. Según la encuestadora temas como la ideología de género o lo woke generan más rechazo sobre todo en jóvenes lo que hacen que sus posturas se radicalicen más hacia una derecha más conservadora por la influencia de Trump que tiene un discurso más dura, pero que también permite que otras derechas más de centro como de Noboa, Fujimori o Milei también converjan con las conservadoras de Kast, Bukele y la misma de Trump.
A esto se suma, según la BBC al derrumbe de espectativas de lso gobiernos de izquierda o progresistas donde se empepraron los índices de pobreza, inflación y a los que muchos grupos sociales (incluyendo los tradicionalmente de izquierda como las diversidades sexuales) culpan de permitir el deterioro de seguridad que hoy la derecha, asumiendo como reto, se ofreció en combatir y vencer. (I)
