Geraldine Weber: la mujer que se casó dos veces con el mismo hombre, ahora quiere gobernar el Guayas

Geraldine Weber, candidata a la Prefectura del Guayas, por CREO.

Geraldine Weber Moreno no es una política de manual. Nació y creció en Guayaquil, fue Reina de la ciudad en 2016 y hoy, a sus casi cincuenta años, se presenta como la carta de CREO a la Prefectura del Guayas. Su historia personal es tan llamativa como su trayectoria pública.

Se casó por primera vez a los 19 años con Max Meitzner. Se divorciaron, pasaron cinco años separados y, cuando ella tenía 39, decidieron volver a intentarlo. La reconciliación no fue fácil, pero funcionó. Tanto, que ambos han dado charlas sobre cómo salvar un matrimonio después del fracaso. “Uno llega a una madurez política y personal”, suele decir ella cuando le preguntan por los cambios en su vida.

Antes de la política, Geraldine trabajó en el sector privado (fue gerente de AUDIOMAX) y se formó como licenciada en Pedagogía de la Religión en la Universidad Técnica Particular de Loja. También es miembro del directorio de la Cámara de Comercio de Samborondón y fundadora de la Fundación Rescate por la Paz, desde donde trabaja temas de juventud, adicciones y liderazgo femenino.

En 2021 llegó a la Asamblea Nacional por el Partido Social Cristiano. Durante dos años impulsó proyectos contra las drogas, habló de seguridad en Guayaquil y se mantuvo firme en posiciones conservadoras: defensa de la vida desde la concepción y de la familia. En mayo de 2023 rompió con el PSC. Argumentó pérdida de confianza, “atropellos” internos y desacuerdo con las alianzas que se tejían en medio del juicio político a Guillermo Lasso.

Continuó como asambleísta independiente. Luego pasó por SUMA y ahora, en 2026, representa a CREO.

Independiente

Su diagnóstico del Guayas es duro: “está totalmente abandonada”. Propone una auditoría el primer día, priorizar la vialidad rural, apoyar al agro con semillas y asistencia técnica, prevenir inundaciones y proteger las cuencas hidrográficas. “No voy a pactar con mafias ni con la corrupción”, afirma.

Geraldine se define como una mujer de convicciones. Ha cambiado de partido, pero insiste en que sus valores —familia, vida, libertad y oportunidades— se mantienen. Hoy, con Max a su lado y una fundación que lleva años trabajando en silencio, se lanza a la pelea más grande de su carrera: gobernar la provincia más poblada del Ecuador.

Una reina de Guayaquil que se casó dos veces con el mismo hombre, se independizó de su partido y ahora quiere demostrar que la madurez también se traduce en votos.

Geraldine Weber, cuando era asambleísta del PSC, en 2021.

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