El riesgo país de Ecuador registró un leve respiro al ubicarse en 524 puntos al cierre del 5 de octubre de 2026, de acuerdo con los últimos reportes del Banco Central del Ecuador (BCE). La cifra representa una reducción de 10 enteros en comparación con los 534 puntos alcanzados el pasado viernes 2 de octubre, fecha en la que el indicador tocó su techo más alto en lo que va de 2026.
A pesar de este descenso, el indicador —elaborado por la banca de inversión J.P. Morgan— continúa consolidándose por encima de la barrera de los 500 puntos. Esta tendencia al alza se ha vuelto más pronunciada desde septiembre, alejándose de los mínimos históricos del año, cuando en abril el indicador llegó a descender hasta los 404 puntos.
Los factores detrás del termómetro financiero
Analistas económicos señalan que el reciente comportamiento mixto del riesgo país responde a variables tanto internas como externas que mantienen en cautela a los inversionistas de Wall Street:
- Incertidumbre eléctrica y climática: El mercado internacional ha vuelto a poner bajo la lupa la infraestructura energética de Ecuador. Los temores sobre posibles impactos climáticos derivados del fenómeno de El Niño en las hidroeléctricas plantean riesgos de racionamientos que golpearían la producción interna y presionarían el gasto público.
- Transición en el gabinete económico: La reciente salida de Sariha Moya del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo generó oscilaciones y dudas temporales sobre la continuidad de ciertas directrices fiscales.
- Entorno internacional: Las fluctuaciones en los precios del petróleo WTI y la volatilidad en las tasas de interés de los Estados Unidos continúan alterando las previsiones de financiamiento para las economías emergentes.
El impacto en el financiamiento del Estado
El riesgo país funciona como el sobreprecio que debe pagar el Estado ecuatoriano para emitir deuda en los mercados internacionales frente a los bonos del Tesoro de EE. UU.
Aunque los niveles actuales de 524 puntos son sustancialmente menores a los más de 1,900 puntos con los que el país lidió a inicios de 2025, un indicador sostenido sobre los 500 puntos eleva el costo del crédito externo tanto para el Gobierno como para el sector corporativo privado que busca financiamiento internacional. El mercado aguarda ahora el avance de las próximas revisiones del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para calibrar la confianza a mediano plazo. (I)
