Estados Unidos prohíbe de forma permanente la entrada a siete exfuncionarios ecuatorianos y a sus familiares directos por acusaciones de corrupción significativa ligada a organizaciones del narcotráfico. La medida, anunciada por el Departamento de Estado bajo la administración del presidente Donald Trump, coincide con la visita oficial a Quito del secretario de Estado, Marco Rubio, quien ratificó el endurecimiento de la política de Washington contra el crimen organizado transnacional.
Sanciones a exfuncionarios clave
La resolución, fundamentada en la Sección 7031(c) de la ley estadounidense, declara inelegibles para ingresar al país a figuras vinculadas a los casos judiciales Metástasis y Purga, entre los que destacan el expresidente de la Corte Nacional de Justicia, Wilman Terán, y el exdirector del SNAI, Pablo Ramírez, además de exasambleístas, exjueces y exservidores judiciales.
Vínculos con el narcotráfico
Washington señala que los involucrados abusaron de sus cargos para aceptar sobornos e interferir en la justicia, beneficiando a bandas locales como «Los Choneros» y carteles internacionales como el de Sinaloa, afectando la seguridad nacional de Estados Unidos.
Declaraciones de Marco Rubio
Durante su visita y reunión con el presidente Daniel Noboa, Marco Rubio advirtió un cambio de estrategia de la Casa Blanca al señalar que buscarán declarar una guerra frontal contra estos grupos. Con estas restricciones, los sancionados se suman a una lista que ya incluye a expresidentes ecuatorianos. (I)
